Lenovo Tenerife: Misión Imposible para Obradoiro


Volvía el Monbus Obradoiro a la competición liguera trás el parón por la Copa del Rey y las ventanas Fiba. Y volvió, como lo había dejado: con derrota. 71-97 ante un excelso Lenovo Tenerife, este domingo en el compostelano pabellón Multiusos de Fontes do Sar.

Partido con dos partes claramente diferenciadas.

Una primera donde pudimos ver a un buen Obradoiro, que anotaba con facilidad y defendía con solvencia, llegando a maniatar a un Tenerife que cada vez pide con mayor vehemencia un sitio en la mesa de los grandes, y que está temporada, a poco que la suerte le acompañe, puede conseguir algún hito histórico. Para empezar, hace unas semanas llegaba a las semifinales coperas, siendo eliminado por el todopoderoso Real Madrid en un partido competido, que bien pudo decantarse del lado aurinegro.

Una segunda, donde el rodillo de los hombres de Vidorreta, aplastó a los locales. Aparecieron los porcentajes habituales en uno de los equipos que más y mejor anotan, junto con un ajuste defensivo que provocó el apagón local.

Arrancaba el encuentro con el dominio en la pintura del MVP del partido Shermadini (19 puntos y 5 rebotes, para firmar 25 unidades de valoración), con un balance de Obradoiro 0-Shermadini 7. Surgió entonces la figura del mejor local ayer, Mike Daum (21 puntos, 3 rebotes y 18 de valoración), quien conseguía poner la igualada en el ecuador del primer cuarto, 9-9. El Obra se gustaba y circulaba bien el balón, al tiempo que ajustaba su defensa sobre los pívots visitantes, además de contar con la excelente noticia del debut del base turco Ozmizrak, lesionado antes del arranque liguero, quien dejo buenas sensaciones. Es inteligente y domina el juego. Según vaya ajustando la forma y el ritmo de partidos irá, sin duda, cada vez a más. Su participación se antoja clave de aquí al final de competición, aunque a día de hoy, obviamente, necesita rodaje competitivo.

El caudal anotador lo monopolizaba un Huertas (22 puntos, 4 rebotes, 6 asistencias y 20 de valoración) inconmensurable: dirige, anota y domina como pocos. Sobresaliente jugador   que ayer sacó matrícula de honor. Pese a todo, entre el de Nebraska y Robertson, que anotaba su tercer triple (ya no hubo más), ponían al Obradoiro por delante, 24-22 para cerrar un esperanzador primer cuarto.

El inicio del segundo cuarto mejoraba los números locales, Obradoiro veía aro con facilidad y tomaba ventaja en el electrónico con nueve de diferencia en el minuto 14, 37-28.

A partir de ahí, los tinerfeños desactivaron a los locales. Le siguieron cinco minutos y una sola canasta como balance Obradoirista. Mientras tanto, Huertas seguía haciendo de Sar su jardín particular, y recortaba la diferencia canasta a canasta. Fallaba Birutis (11 puntos, 8 rebotes y 14 de valoración), cuando lo había hecho bien y llegado a situación ventajosa, la jugada diseñada por Moncho Fernández para jugar los últimos 4 segundos y anotar sobre la bocina. Parcial de 2-10 y ambos conjuntos a vestuarios con una pírrica ventaja santiaguesa, 39-38.

En el tercer cuarto, los canarios tiraron de oficio y experiencia. No solo ajustaron su defensa aún más, sino también anotaron con mayor fluidez que los gallegos. Volteaban el marcador y se escapaban. Superaban la barrera de los diez puntos, hasta que Robertson (17 puntos, 1 rebote, 1 asistencia y 17 de valoración) recortó con 2 tiros libres, cerrando el acto nueve puntos abajo, 52-61. En un parcial donde Obradoiro, tan sólo pudo anotar 13 puntos, por 23 de los de Txus Vidorreta.

Entrabamos en el cuarto definitivo con malas sensaciones. Y es que Obradoiro, se dejó ir. Veía como la apisonadora aurinegra le pasaba por encima. Empezaba a tener el brutal acierto que le está haciendo merecedor de un cubierto permanente en la mesa de los grandes ACB.

Solo Muñoz insuflaba energía extra a los de Santiago. Triple de Álvaro para comenzar, pero Tenerife respondía con la misma moneda, saboteando así cualquier posible atisbo de reacción compostelana. Nuevo triple de Huertas acompañada de la “anécdota” del partido: Guerra machacaba el aro local y se colgaba, dando en la maniobra sin querer con los pies a Enoch, quien entre frustrado y ofendido le lanzaba el balón al cuerpo. Técnica para el americano que se saldó con un tiro libre.

El Obradoiro estaba fuera del partido y los canarios seguían castigando el aro local con saña. Llegó el momento del ex Obra Santi Yusta (11 puntos, con 2/2 en triples, 3 rebotes y 14 de valoración), quien robaba, anotaba, defendía, multiplicándose con efectividad.

Tenerife, nadando a favor de corriente es todavía más letal. Acabó el cuarto anotando 36 puntos, por 19 locales para rematar el partido 71-97, con 26 puntos de diferencia. Quizás fueron demasiados para el devenir del encuentro y debidos a que Obradoiro acabó por dejarse ir. Algo que enfadó a Moncho, quien señalaba como “auténtico despropósito” los últimos 10 minutos. Puntualizando que “habríamos perdido de 15 o 16 puntos, pero no podemos abandonar”.

Por su parte, Txius Vidorreta reconocía el mejor partido local en la primera parte: “Hasta el descanso Obradoiro había sido mejor y había merecido llevar una diferencia mayor”.

Queda por tanto trabajo por hacer en la recuperación física y mental del equipo para afrontar lo que queda. Además de resolver el problema Koniaris, quien ha pedido rescindir su contrato a tenor del poco protagonismo que él, considera está teniendo. Máxime, ahora que el turco Ozmizrak parece recuperado y apuntando a titular.

Próxima estación, miércoles, 3 de marzo, a las 18 horas ante Estudiantes. Segundo de los 3 partidos aplazados en su día por los casos de covid19 en el seno de Obradoiro. También en Santiago y clave para las aspiraciones compostelanas, al tratarse de un rival directo.

ALEJANDRO LUIS OTERO JAMARDO