Más de un centenar de vigilantes de seguridad privada se concentraron este lunes a las puertas del Hospital Universitario de A Coruña (CHUAC) para denunciar la creciente oleada de agresiones que sufre el personal de seguridad en los centros sanitarios públicos gallegos, así como la precariedad laboral y la falta de medios con la que desempeñan su trabajo.
La movilización, convocada por la USO y UGT, puso de manifiesto una situación insostenible: vigilantes expuestos diariamente a situaciones de riesgo, plantillas insuficientes, ausencia de protocolos eficaces frente a las agresiones y condiciones laborales impropias de un servicio esencial dentro de la sanidad pública.
Bajo lemas como «Stop agresións» y «Nos tamén somos Sergas», los participantes exigieron a la Xunta de Galicia y al Servizo Galego de Saúde que dejen de mirar hacia otro lado y adopten medidas inmediatas para garantizar la seguridad del personal de vigilancia y del conjunto de usuarios de los centros sanitarios.
Las organizaciones sindicales recordaron que los vigilantes de seguridad son una pieza clave en el funcionamiento diario de hospitales y centros de salud y denunciaron el abandono institucional al que están siendo sometidos.
Asimismo, anunciaron que la próxima movilización tendrá lugar el martes 7 de enero, a las 11:30 horas, ante la Consellería de Sanidade, en Santiago de Compostela, y que a esta concentración asistirán vigilantes de seguridad de centros sanitarios de toda Galicia, dando así un salto cualitativo en las protestas.
Este calendario de movilizaciones continuará sin fecha de finalización hasta que la Administración asuma su responsabilidad y se produzcan avances reales en materia de seguridad, medios y condiciones laborales.
Porque sin seguridad no hay sanidad pública que funcione, concluyen.