Magee cogió su fusil y el Obra gana en Murcia


Ganó el Obradoiro 90-95 en Murcia, en el segundo partido con más triples anotados de la historia, con un total de 33 aciertos. 18 de 35 para los visitantes y 15 de 32 para los locales. Con unos porcentajes de 51,42 % y 46,87%respectivamente, muy altos teniendo en cuenta el número de intentos.

Todos los Murcia-Obradoiro son especiales. En la memoria gallega, jamás se podrá olvidar una de las mayores injusticias cometidas en el mundo del deporte: aquel famoso, caso Beltrán, del año 90, y su posteriormente demostrada, alineación indebida, que dio con los huesos de aquel antiguo Obradoiro en la categoría que no le correspondía por fair play (la ACB),  y que acabó por enterrarlo en ligas menores hasta casi hacerlo desaparecer. Sin embargo, el protagonista al inicio del partido de  este sábado 26 de octubre, no era otro que el sempiterno base malacitano, Pepe Pozas, quien también acudía puntual a su cita con la historia para convertirse en el jugador que más veces ha vestido la elástica obradoirista con 165 encuentros. Cuajando además, un buen partido.

Pese a todo, el escolta obradoirista Fletecher Magee, volvió a erigirse  protagonista del partido. Con 32 puntos, 3 de 3 en tiros de dos, 8 de 14 en triples, 2 tiros libres de otros tantos intentos, 4 rebotes y una asistencia, firmaba  una valoración de 33 en los 33:08 minutos que estuvo en pista. Convirtiéndose en el gran artífice de la segunda victoria del combinado gallego, a la postre, primer equipo en conseguir la victoria en el Palacio de deportes murciano, esta temporada. Acompañado por el excepcional trabajo de sus compañeros, quienes no solo consiguieron igualar el poderío físico de los de rojo, con cabeza y paciencia, si no también, realizando una sobresaliente defensa, para acabar imponiéndose en la prórroga.

El primer cuarto terminaba con un 18-19 donde las duras defensas en la pintura obligaban a buscar, con suma dificultad lanzamiento exterior en ambos conjuntos. Se anotaban 5 triples murcianos, por 4 compostelanos.

En el segundo cuarto, Obradoiro conseguía parar el mortífero contrataque del cuadro pimentonero. Las defensas seguían imponiéndose y el tándem Navarro-Magee cerraba la primera parte con 32-34 para los de Santiago.

Tras el paso por los vestuarios el equipo visitante tenía clara la consigna de no perder la cara al partido. Kravic cometía su tercera falta personal pero la segunda unidad respondía. Una antideportiva de Muñoz, que desquició un tanto al Obradoiro fue lo único que permitió que UCAM Murcia terminase el tercer cuarto con 66-62 a su favor.

Empezaba el último cuarto con un Booker (22 puntos) imperial y tratando de romper el partido, pero los de Moncho Fernández aguantaban, 69-66 a falta de 2 minutos. Aún así, llegábamos al último minuto con 6 puntos arriba para Murcia y todo de cara para la victoria local. En dicha tesitura  apareció el pistolero Magee encestando 2 triples. Obradoiro conseguía un parcial de 0-8 que adelantaba a los visitantes, 74-76. Restaba una última jugada y los pimentoneros forzaban la prórroga por mediación de Larentzakis.

Tiempo extra y, Obradoiro, con la lección bien aprendida de los partidos anteriores, mostraba una templanza y fe a prueba de bomba. Brodziansky y Muñoz con mucho oficio, tiraban del carro visitante dejando en bandeja de plata la gloria a un todopoderoso Magee, quien con su alta dosis de acierto metía el triple decisivo, rompiendo la igualdad, 88-91 y 30 segundos por jugar. Booker fallaba desde 6,75 m, rebote para Murcia pero Eddie, vía instant replay, era el último en tocar un balón que se perdía por línea de fondo. Balón para Obradoiro , Muñoz y Daum encestaban sus faltas recibidas  y el partido finalizaba 90-95 para los gallegos.

Victoria importantísima que da aire al Obradoiro quien consigue su segunda victoria. Abocado a ganar tras prórroga, con mucho sufrimiento ora bien, mostrando una fortaleza mental y personalidad extraordinaria. De igual forma que contra Bilbao basket, pero esta vez, a domicilio, como la afición del Fontes do Sar, demandaba.

Próxima estación: Badalona, donde espero un renacido Joventut. Sin lugar a dudas, otro partido de lucha hasta la extenuación, de brega y como no, sin tregua.

ALEJANDRO LUIS OTERO JAMARDO