Mejora el estado de Alexéi Navalni, pero la investigación sigue estancada


Alexéi Navalni mejora, aunque no tan rápido como a él le gustaría. La prueba está en una foto que le muestra bajando las escaleras del hospital Charité de Berlín, una instantánea que el famoso bloguero y opositor ruso ha publicado en las redes sociales junto a un texto en el que habla de su evolución favorable:

«Os cuento cómo va mi recuperación. Ya es un camino claro, aunque queda mucho. Los problemas actuales, que el teléfono en mis manos es inútil como una piedra o que servirme un vaso sea casi una proeza, son una nimiedad», afirma.

Navalny, que se recupera en Alemania del supuesto envenenamiento con el agente químico Novichok que sufrió hace prácticamente un mes mientras volaba desde Siberia en dirección a Moscú, añade que hace muy poco no reconocía a las personas ni podía hablar:

«Cada mañana venía el médico y me decía: Alexéi, traje una pizarra, inventemos qué palabra podemos escribir en ella. Esto me desesperaba, porque, aunque yo entendía qué quería el doctor, no sabía cómo encontrar la palabra». El opositor ruso indica que ni siquiera podía expresar su desesperación y permanecía callado.