Milagro apostólico del Obradoiro en forma de remontada


Victoria in extremis del Obradoiro ante el Baxi Manresa por 90 a 87, en partido disputado el pasado sábado a las 18 horas en un Multiusos Fontes do Sar sin público. Premio a la fe para un conjunto santiagués que no cedió nunca en la insistencia de seguir en el partido, pese a que éste se puso muy cuesta arriba, sobre todo en la primera parte, que concluyó con diez puntos de diferencia a favor del conjunto catalán y donde precisamente esa diferencia, era la única buena noticia para Obradoiro.

Las estadísticas visitantes eran demoledoras, especialmente en los dos primeros actos. El partido concluyó con 16/32 en triples visitantes por 5/19 locales, 32 rebotes por 29, de los cuales 17 fueron ofensivos, por tan solo 8 de Obradoiro y 12 asistencias por 11. Se igualaba la estadística en pérdidas con 8, aunque los visitantes robaban 5 balones por 3 los locales.

 Donde ganó Obradoiro claramente fue en la visita a la línea de tiros libres, allí los de Santiago anotaron 21/23 por 5/8 manresanos, así como en el lanzamiento de 2 puntos, con 10 canastas más. Esto, unido a un último cuarto de cine, permitieron que la balanza se decantase finalmente para los de Santiago, quienes conseguían su novena victoria.  

Arrancaba el partido con un Manresa en modo apisonadora. 2-8 para comenzar el encuentro. Janning (15 puntos con 5/9 en triples, 6 rebotes, 1 asistencia y 12 de valoración) en 31 segundos endosaba un parcial de 0-6. Amago de reacción obradoirista con un 4-0 de parcial, para volver a despegarse Manresa con un peligroso 6-18. Con el sexto triple rojillo, obra de Mason, los visitantes se colocaban con 12-26 en el minuto 8, con riesgo de tumbar en la lona a los de Moncho Fernández. Parcial de 7-2 con mate espectacular tras penetración de Robertson (23 puntos, 1rebote, 3 asistencias y 14 de valoración), dejando las cosas en 19-28 para cerrar el cuarto. Mal resultado, pero viendo los espectaculares porcentajes de lanzamiento de los colorados, cabía el hueco de la esperanza.

El segundo cuarto continuó con la misma línea, un Obradoiro desdibujado en defensa y un Manresa acertado en ataque. Se llegaban a las máximas ventajas con 2 triples consecutivos de Ferrari (26 puntos con 6/10 en triples, 1 rebote, 2 asistencias y 21 de valoración). Primero ponía el 27-40, para instantes después clavar el segundo tras canasta local y aumentar aún más la diferencia, 29-43 en el minuto 15 y +14 para los de Pedro Martínez. De ahí al final, Manresa fue controlando la diferencia que no bajaba de 10 puntos, merced al impresionante acierto y porcentaje desde la línea de 3 con 11 de 13. Llegábamos al ecuador del encuentro con 39-49 y ambos conjuntos al túnel de vestuarios.

En la segunda parte y pese al resultado adverso, Moncho Fernández siguió apostando por defensa zonal, aunque ajustando la intensidad. Y le salió bien, limando la ventaja hasta los 6 puntos con dominio en la pintura, puesto que los triples seguían haciendo agua en el aro rojillo con un paupérrimo 0/8. En el minuto 26 Obradoiro conseguía empatar el encuentro, 57-57 bien dirigidos por Ozmizrak (anotó el primer triple local en el minuto26, justo antes de que Enoch empatase) y con Birutis (11 puntos, 5 rebotes y 17 de valoración) y el mvp del encuentro, Cohen (16 puntos, 3 rebotes, 6 asistencias, para firmar 28 unidades de valoración), en plan estelar. Sin embargo, los catalanes aguantaban el tipo, y otra vez los triples de Janning y las canastas de Mason ponían el electrónico en 63-73 para cerrar el tercer acto. Nuevamente 10 puntos de renta y la sensación local de no haber conseguido nada, tras el notable esfuerzo.

A pesar de que la vida seguía igual, Obradoiro siguió porfiando y con un sensacional 11-0 de parcial inauguraba el último cuarto y conseguía ponerse por delante en el marcador a 7 minutos para finalizar, 74-73. Era el momento de Czerapowicz (12 puntos, 4 rebotes y 11 de valoración) quien avivó el avispero de la remontada. Pero de nuevo Manresa reaccionaba. De la mano del máximo anotador Ferrari y Eatherton (11 puntos, 6 rebotes, 1 asistencia y 15 de valoración) parecía que ponían tierra de por medio y de forma definitiva, 76-82 en el minuto 36. Renta de 6 puntos que podía ser manejada por los de Pedro Martínez, máxime cuando nuevamente Ferrari la consolidaba a 2 minutos del final con un nuevo triple y 81-87. Pero no fue así, enésimo salto de fe de los de la tierra del Apóstol y se obró el milagro, encarnado en Cohen y Robertson con unos instantes finales soberbios con ocho puntos tras sendos triples y dos tiros libres a mayores para el canadiense. Adelantaba el Obra a Manresa, 89-87 y el balón era para los rojillos. Penetración forzada de Mason para empatar, muy bien taponada por Daum a 22 segundos, quien se resarcía del “minuto horribilis” de Fuenlabrada. El balón le llegaba a Robertson, ahora a 19 segundos, recibiendo falta y haciéndose mucho daño en el cuádriceps. Aun así, anotó un tiro libre de los 2 poniendo 3 de diferencia, culminando el parcial de 9-0 local y dejando el veredicto final para una última jugada visitante. Lanzamiento triple arriesgado de Mason que fallaba claramente. Rebote ofensivo y nuevo fallo bajo el aro con nuevo rebote ofensivo, esta vez consiguiendo doblar el balón para Ferrari, que lanzó de tres errando, con resbalón de Czerapowicz y perdida de zapatilla incluida, lo que le impidió llegar a puntear el tiro. Ya fuera de tiempo, el balón insistía en seguir siendo manresano. Tercer intento de 3 seguido errado, pero con el luminoso señalando el final.

Victoria balsámica de Obradoiro que toma aire, sobre todo después del accidente en Fuenlabrada. A pesar de ello, los equipos de abajo siguen apretando y todavía queda mucho por remar. De todas maneras, la victoria se antoja fundamental para recuperar sensaciones y demostrar la fe inquebrantable de este grupo, en un partido que muchos intuían perdido. Muchos, excepto el equipo, quién insistiendo en la pelea, acabó llevando el premio gordo.

Próxima estación, Valencia, equipo con rango de Euroliga, el viernes 16 de abril a las 21:15 horas en el pabellón Fonteta de San Lluís de la capital del Turia.  

ALEJANDRO LUIS OTERO JAMARDO