La Consellería de Infraestructuras y Movilidad retomó recientemente estos trabajos en las vías de la Xunta, tras renovar, por más de 2,2 millones de euros con la empresa pública Seaga, el contrato para acometer tareas de control de la biomasa de las márgenes de las carreteras de titularidad autonómica para prevenir fuegos y reforzar la seguridad viaria.
A lo largo de la próxima semana se iniciarán labores de desbroce y de limpieza en las márgenes de la carretera AC-413, a su paso por el ayuntamiento de Ordes, y también en la AC-430, en Cabana.
En Ourense también se realizarán labores en la O-300, en Allariz, A Merca y A Bola; y en Pontevedra comenzaron los trabajos en la PO-510, en el ayuntamiento de Salceda de Caselas, y en la PO-400, a su paso por Crecente, Arbo, As Neves y Salvaterra do Miño.
Del mismo modo, proseguirán las labores de desbroce y de limpieza en los márgenes de la carretera AC-842, a su paso por el ayuntamiento coruñés de Ortigueira; y también en la N-120, a la altura del Alto del Faro, en Monforte y O Saviñao.
Estas actuaciones de limpieza contribuyen a la prevención de los fuegos al eliminar especies pirófilas como el pino, el eucalipto o la acacia en los márgenes de las vías. Hace falta recordar que la Ley 3/2007, de 9 de abril, de prevención y defensa contra los incendios forestales de Galicia recoge el objetivo de la rotura de la continuidad horizontal y vertical de la biomasa, de modo que las carreteras actúen con efecto “cortafuegos”.