Obradoiro cae en Badalona y perpetúa su racha negativa

Cedida.

El castigo en forma de derrotas, al que se está viendo abocado Obradoiro es particularmente cruel. El equipo santiagués, una vez superado en tiempo y forma la crisis covid19, sigue sin encontrar el camino que le lleve a la victoria. Mientras tanto, sus rivales por abajo van recortando su ventaja, la cual se encuentra ya a “tiro de piedra”.

Por su parte, el anfitrión: la Penya, a lo suyo, consolidarse en puestos de playoff.

Victoria del Joventut en Badalona por 91 a 84, en partido disputado el pasado sábado, dejando muy tocados a los de Moncho Fernández.

Comenzaba el partido con la mala noticia de la baja de Birutis por sus problemas en la rodilla. Un hándicap negativo de última hora que daría ventaja al Joventut en la pintura.

El primer cuarto fue de anotación alta. Ambos equipos conseguían canastas con buenos porcentajes. Acierto de Cohen (12 puntos, 6 rebotes, 1 asistencia y 17 de valoración) en los primeros instantes. Los verdinegros forzaban con su pívot Tomic (12 puntos, 8 rebotes, 1 asistencia y 15 de valoración) en la pintura con buen resultado, ante la ausencia del gigante lituano del Obra. Los visitantes se encomendaban al lanzamiento exterior con éxito. Triples de Robertson (18 puntos, 6 rebotes, 3 asistencias y 22 de valoración) y Daum ponían por delante a Obradoiro. Dominio alterno en el marcador, hasta que Dimitrijevic (18, 3 asistencias y 15 de valoración) disparaba la ventaja del Joventut para acabar ganando el primer cuarto, 30-25.

En el segundo cuarto bajó el nivel de anotación, sobre todo para Obradoiro, que tampoco defendía con acierto. Los errores defensivos eran castigados por los de Carles Durán con dureza. Llegando así al final del primer tiempo con 53-41 para los locales, tras un parcial en el segundo cuarto de 23-16. El partido se situaba en doce puntos de diferencia, losa muy pesada para un conjunto visitante muy tocado en lo anímico y con una peor dinámica de resultados. Ambos conjuntos a vestuarios y otra vez tocaba remar contra corriente.

Comenzaba el tercer cuarto con un Obradoiro enrabietado y consciente de la necesidad de mejora en los aspectos defensivo y ofensivo. Agresividad compostelana traducida en amagos de remontada que el Joventut siempre conseguía abortar. Problemas con las faltas en los castigados bases obradoiristas.

Enoch ayudaba desde la pintura, 70-63 en el minuto 28. Pero otra vez resultó ser un espejismo. Fallo de Czerapowicz en el triple y castigo final del mvp del sábado, López Arostegui (22 puntos, 7, para firmar 27 unidades de valoración), quien si acierta desde la línea de 3 y se cierra el tercer cuarto 77-63. En un acto en el que los visitantes cedieron por 2 puntos, 24-22 de parcial.

La cosa pintaba fea, el último cuarto se presentaba arduo complicado, máxime cuando en el minuto 33 la diferencia era de 16 puntos, 81-65.

Sin embargo, cuando peor estaba el encuentro, los santiagueses reaccionaron. Czerapowicz anotaba 2 triples claves. Los gallegos se venían arriba apoyados también por el acierto de Robertson, poniendo un esperanzador 4 -18 de parcial. Y fue precisamente el canadiense, con el partido a tan solo una canasta de distancia, 85-83, quien perdió un balón en un 2 para 1 defensivo, aprovechado por Pau Ribas (14 puntos, 2 rebotes, 6 asistencias y 20 de valoración) en contrataque para poner el 87-83 cuasi definitivo a 1:27 para finalizar el encuentro y en plena vorágine de remontada “a la gallega”. Acababa el partido en un mano a mano Robertson-Ribas desde la línea de tiros libres, que también salía con mejor saldo para la Penya. Resultado final, 91-84.

Nadar para morir en la orilla. Pese a todo Obradoiro demostró raza y corazón y de no haber tenido tanta desventaja, quizás estaríamos hablado de otro resultado. Sin embargo, los de Moncho Fernández necesitan reciclar su nivel defensivo para no dejar los partidos en manos de remontadas épicas, que rara vez funcionan.

Próxima estación: Unicaja de Málaga, en el Fontes do Sar, sábado 20 de marzo a las 18 horas. De encarar el partido con el espíritu del último cuarto en Badalona, se confirmaría un buen resultado. Sin duda, toca despertar y hacer cuarenta minutos intensos, sin pájaras, mordiendo por cada balón, defendiendo con dureza y atacando con criterio. El acierto en el lanzamiento, bajo estas premisas, suele acompañar.

ALEJANDRO LUIS OTERO JAMARDO