El presidente de la Generalitat llamó este sábado a Moncloa, pero antes de hablar con él, el presidente del Gobierno en funciones quiere que Torra condene de manera rotunda la violencia, que reconozca el trabajo de las fuerzas y cuerpos de seguridad y que se solidarice con los policías y mossos heridos. Desde La Moncloa dicen que el problema en Cataluña no es la independencia sino “la convivencia” y que para que el diálogo sea efectivo Quim Torra deberá, además, reconocer a la otra parte de los catalanes que no son independentistas. Y Quim Torra le respondía en la tarde del sábado a Pedro Sánchez con una carta que enviaba a la Moncloa y que hacía pública a través de Twitter. En ella le dice a Sánchez que no acepta lecciones de condena y lucha contra la violencia. Le reprocha que no contestara su llamada telefónica y que La Moncloa había informado de ella a los periodistas a través de Whatsapp. Le afeó además que se “niegue a hablar con representantes de los catalanes”. Desde el Gobierno en funciones dicen que “siempre apostaron por el diálogo”, pero primero está, dicen, el cumplimiento de la ley.
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