Pesadilla en Fuenlabrada | El Obradoiro regala un partido clave


Tras una serie de catastróficas desdichas, Obradoiro torna el sueño de la remontada y victoria, en la pesadilla del desastre y la derrota. El infausto protagonista de este sábado fue Mike Daum, quién con una serie de errores consecutivos, hizo que el Obradoiro sucumbiese un partido que ganaba por 3 puntos a menos de 30 segundos para la finalización. Ahí, el jugador de Nebraska hacía falta sobre Trimble, en un lanzamiento forzado de tres que le llevaba a la línea de tiros libres. A pesar de todo, solo era capaz de anotar el tiro libre del medio. El rebote era para los de Santiago y el balón llegaba a las manos de Daum, que trató de subir el balón, perdiéndolo y provocando en el robo un 2+1 que, esta vez sí, Trimble anotaba. Ventaja de uno para los fuenlabreños y bola para Obradoiro a falta de 16 segundos. Penetraba Robertson y doblaba balón a un Ozmizrak liberado, que lanzó de 3 solo y erró. Rebote con falta a favor de Fuenlabrada con 2 segundos por jugar. Desde la línea de tiros libres anotan el primero y fallan el segundo, rebote gallego e imposible ya armar un tiro con opciones. Resultado, derrota de Obradoiro 84 a 82, en partido disputado este sábado a las 18 horas en tierras madrileñas. De las que duelen, no solo por la trascendencia sino también por lo cerca que se tuvo de ganar, tras remontada al final del encuentro.

El “pecador” Daum, cometió su sempiterno error de subir el balón, cuando más calma y cabeza requería el partido para cerrarse. Y es que casi siempre que lo intenta, bien la pierde bien mete a su equipo en problemas. Faltó cabeza en un “enorme jugador” que se está viendo sobrepasado por la ansiedad, cometiendo ayer demasiados errores e infantiles.

Arrancaba el encuentro con un Obradoiro muy metido y concentrado. Defendiendo bien y encestando muchísimo. Se desataba el mvp de Robertson (28 puntos con 7/9 en triples, 2 rebotes, 3 asistencias para firmar 29 unidades de valoración) viendo el aro con facilidad y provocando las primeras ventajas visitantes. Protagonista claro con su cuarto triple sin fallo y disparando la renta del electrónico a 10 puntos de diferencia en el minuto 8, parcial incluso aumentado al final del acto, cerrando el primer cuarto con un esperanzador 20-31.

A partir de ahí, cambio de guion. Se empezó a jugar a lo que querían los de verde, 13-4 de parcial y la ventaja compostelana que se esfumaba en 5 minutos. 35-35 en el luminoso y Eyenga (14 puntos 2 rebotes, 1 asistencia y 17 de valoración) tuvo que retirarse lesionado, tras estar rayando a gran nivel. De ahí hasta el final del segundo cuarto la igualdad tomó la iniciativa. Birutis (2 puntos, 3 rebotes y 3 de valoración) se diluía como un azucarillo, echándose mucho de menos a ese jugador clave en el arranque de liga Obradoirsita, que no se ha vuelto a ver desde entonces. Perdiéndose el gran faro en la pintura gallega, que ayer tampoco supo suplir Enoch, pese a haber mejorado muchísimo desde entonces. 42 a 42, tablas en el marcador y ambos conjuntos al túnel de vestuarios.   

Tercer cuarto y turno para el “jugón” de Fuenlabrada: Trimble (31 puntos, 1 rebote, 2 asistencias y 28 de valoración) anotando trece puntos en el tercer acto y logrando las primeras ventajas a tener en cuenta para los inquilinos del pabellón Fernando Martín. Acababa el acto con 6 de diferencia local, 67-61.

Último cuarto y 7-0 de parcial. Trimble seguía a los suyo, pero esta vez apoyado por un sensacional Meindl (13 puntos, 7 rebotes y 24 de valoración), firmando la máxima ventaja de los de Raventós y encendiendo las alarmas de Moncho Fernández, quien veía incluso peligrar el “average” particular (+ 19 para los de Santiago). 74-61 y trece de diferencia local.

Lejos de venirse abajo, Obradoiro reaccionó y ajustó su defensa. Además, Robertson y Cohen (14 puntos, 2 rebotes, 2 asistencias y 17 de valoración) anotaban triples, éste último 2 consecutivos y dejaban la ventaja local en tan solo 2 puntos, hasta que Novak salvaba los muebles con un acierto de tres muy ajustado. 79-74 en el minuto 38. En ese punto, Obradoiro sacó casta y anotó 8 puntos consecutivos. De la mano, sobretodo, de Cohen, quien es el mejor visitante leyendo los partidos y viendo los espacios que otros crean. Jugador listo y efectivo.

Ponía el electrónico en 79-82 restando 37 segundos. De ahí a la conclusión, el desenlace ya descrito. Las “desdichas” de Daum y la mala suerte hicieron que los de verde dieran la vuelta al marcador de un partido que se tenía en la palma de la mano, 84-82, con 5 a 0 en medio minuto.

Dura derrota, que tiene como única buena noticia el mantener el “average” particular, pero que deja seriamente tocado a un Obradoiro que ve en este partido, la repetición del día de la marmota, más cruel si cabe por la forma y la importancia de éste equipo en su particular, vía crucis cara la consecución de la permanencia.

Y si, ya no hay colchón, cada partido de aquí al final será como una tragedia griega. Hay que ponerse las pilas y también desde el “staff” técnico, quien tiene gran responsabilidad en la malísima toma de decisiones y en el mal planteamiento de las últimas jugadas.

Próxima estación, Multiusos Fontes do Sar ante un Manresa que pelea por meterse en puestos de playoff. Aun así, ya no hay excusas, toca ganar sí o sí. El fantasma de la leb va tomando forma consistente en el seno Obradoirista y hay que reaccionar. Ni antes eran tan buenos ni ahora son tan malos, pero hay que pelear más si cabe.

Y cabe.

ALEJANDRO LUIS OTERO JAMARDO