Pontón pide recuperar las centrales del Xallas sino se garantiza el empleo en las plantas de Cee y Dumbría

Ana Pontón encabezó la delegación del BNG desplazada hasta Cee para mantener una reunión con el comité de empresa de la antigua Ferroatlántica (ahora XEAL), después de que Villar Mir cerrase la venta al fondo buitre norteamericano TPG.

La cuestión de urgencia: el ERTE en vigor y la caída a plomo de la actividad industrial de las factorías tanto de Cee como Dumbría, lo que ponen en la picota el futuro de 400 puestos de trabajo en la comarca de la Costa da Morte, al tiempo que la explotación de las centrales hidroeléctricas está a pleno rendimiento dando enormes beneficios a los nuevos accionistas.

“Estamos ante la repetición de una farsa, casi diría una estafa: antes Villar Mir y ahora un fondo de inversión desarrollan una estrategia para desmantelar una empresa que es fundamental para el tejido económico y social de la comarca. Estamos ante un fraude que consiste en explotar las centrales hidroeléctricas del Xallas y desmantelar el proceso industrial, empezando por poner en marcha un ERTE”, denunciaba Pontón, tras mostrar el apoyo del Bloque a los trabajadores y las trabajadoras.

Ante esta situación, el BNG lleva el asunto al Parlamento con exigencias y propuestas concretas de actuación a favor de la comarca.

“Le vamos a reclamar al Gobierno que solicite la retirada inmediata del ERTE, en segundo lugar que demande la reactivación de la actividad industrial y del empleo, que haga cumplir las condiciones de la cesión de la centrales hidroeléctricas, es decir, inversiones para modernizar las plantas y mantenimiento de los puestos de trabajo. Y, si el propietario de las factorías no cumple con lo establecido, el Gobierno de la Xunta debe iniciar un proceso de reversión a la gestión pública de las concesiones de las centrales hidroeléctricas, toda vez que están vinculadas al mantenimiento de la actividad industrial y del empleo y que no se cumple”, demandó Pontón.

La líder nacionalista responsabiliza de la situación al presidente de la Xunta por autorizar una venta sin garantías. Indicó que la política industrial del jefe del Ejecutivo en la Costa da Morte “fue permitirle a Villar Mir, -por cierto empresario vinculado a la financiación ilegal del PP-, que había hecho caja utilizando un bien público como son las centrales hidroeléctricas del Xallas y mirar para otro lado ante los incumplimientos del nuevo accionista”.