Publicados los textos que recogen la historia de las Torres do Allo


La historia de las Torres do Allo, el primer pazo gallego, sale a la luz en una nueva entrega del ‘Documento del mes’, una iniciativa a través de la que el Archivo de la Diputación de A Coruña desvela anécdotas y curiosidades históricas de la provincia. A lo largo de este año, el ente está difundiendo textos en los que se recoge el pasado coruñés para dar a conocer a la ciudadanía las peculiaridades del patrimonio, la cultura y la vida de otros tiempos.

En esta ocasión se centra en esta construcción, fruto de una intensa evolución histórica que va desde los inicios del siglo XVI hasta finales del XVII. Esta amplia ruptura temporal entre la edificación de las dos torres que componen el monumento, supone la hibridación del militar con el palaciego y del tardogótico y el mudéjar con el barroco.

Los quinientos años de historia del primer pazo de Galicia comienzan con una etapa de máximo esplendor a finales del siglo XV, momento en el que los Riobóo idean el levantamiento de este inmueble. A lo largo de las quince generaciones de esta familia, se produce la habitual historia de ascenso social a través de enlaces ventajosos con otras familias hidalgas.

Además del propio pazo, se construyen otros elementos como la Iglesia de San Pedro do Allo, del siglo XVI. Ya en la segunda mitad del siglo XIX, Francisca, hija del diputado provincial Francisco Riobóo, se convierte en la primera mujer en heredar el Coto do Allo. Esta, se casa con el reputado naturalista Víctor López Seoane, que se carteaba con el mismísimo Charles Darwin, y que es artífice del magnífico acceso al pazo, una avenida vegetal envolvente.

Este diputado de la familia Riobóo fue el último señor jurisdiccional de Allo. Es en lo 1998 cuando la Diputación toma las rentas y acuerda adquirir las torres, en un momento en el que solo quedaban los muros. Tras años de abandono, había sobrevivido la ruina y la casa desolada ya empezaba a ser desposeída de algunos signos del pasado esplendor, como sus balcones. Con el obxetivo de recuperarla y protegerla, el ente provincial aprueba en el 1999 el proyecto de rehabilitación de las recién adquiridas Torres do Allo.

A través de esta aportación el ente provincial continúa visibilizando el trabajo de digitalización del Archivo Provincial, de importante valor como parte del patrimonio cultural gallego, fuente de información y memoria de las sociedades pasadas. Las publicaciones están comentadas por la historiadora y directora del Archivo Provincial, Carmen Molina Taboada.