Reganosa solicita una evaluación completa de su impacto ambiental


La planta, en funcionamiento desde 2007, solicita ahora una evaluación completa de su impacto ambiental después de que hace tres años el Gobierno central la eximiera de ese trámite durante su primer intento de legalización.

La de Reganosa en Mugardos es la más pequeña de las seis plantas de regasificación existentes en el Estado y fue impulsada por el grupo empresarial Tojeiro (propietario de Gadisa y Forestal del Atlántico) con el apoyo del Gobierno gallego de aquella presidido por Manuel Fraga.

Junto con las críticas de los vecinos y ecologistas por su emplazamiento en el interior de la ría de Ferrol (por cuya estrecha bocana deben pasar los barcos gaseros que la abastecen, lo que consideran un riesgo añadido a su cercanía a las viviendas) también está en entredicho su propia eficiencia por su escaso uso a lo largo del año, según destacó hace unos meses la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).