Rusia ataca Mariúpol por tierra, mar y aire


Las tropas rusas tratan de tomar la planta de Azovstal, último foco de resistencia en la estratégica Mariúpol, en el sureste de Ucrania. Por primera vez lanzaron un asalto con tanques e infantería. La conquista de la siderúrgica parece ser ahora el gran objetivo de Moscú. Un trofeo del que presumir el próximo 9 de mayo, el Día de la Victoria sobre la Alemania nazi. El Ministerio de Defensa ruso ha acusado a miembros del Regimiento Azov, que defienden la fábrica, de haber aprovechado el alto el fuego, decretado para evacuar a civiles, para reposicionarse y ocupar posiciones de combate. En Kiev, familiares de combatientes del Regimiento Azov instaron a la comunidad internacional a hacer todo lo posible para sacarlos de Azovstal. 

Para instar a Rusia a que permita que sigan las evacuaciones en la planta de Azovstal el presidente francés ha llamado por teléfonoa su homólogo ruso. Vladímir Putin le dijo a Emmanuel Macron que la Unión Europea hace caso omiso a «los crímenes de guerra que cometen los militares ucranianos, a los bombardeos masivos de ciudades y pueblos del Donbás». Y que Occidente podría ayudar a poner fin a estos crímenes.