Se cumplen 51 años del asesinato del malpicán José A. Pardines, primera víctima de ETA


José Antonio Pardines Arcay​ había nacido en Malpica de Bergantiños en 1943. Era hijo y nieto de guardias civiles y él mismo era miembro del cuerpo, destinado en 1968 en el destacamento de Tráfico de San Sebastián.

Fue asesinado por ETA el 7 de junio de 1968 en Aduna, Guipúzcoa, momento en el que la banda inició una carrera asesina que le llevó a comenter 853 asesinatos. Los protagonistas son las víctmas y testigos de aquel momento.

Ese 7 de junio de 1968, Pardines y su compañero Félix de Diego Martínez estaban de servicio en un control en la carretera local de Aduna a la altura de Villabona (Guipúzcoa), encargados del control del tráfico en una zona en obras, situados uno en cada extremo del tramo de carretera.

Su jornada transcurría con normalidad hasta que a Pardines, situado en el punto kilométrico 446,700, le llamó la atención un Seat 850 Coupé blanco con matrícula Z-73956. Esta placa le trajo a la memoria la de un vehículo robado, por lo que decidió interceptarlo y pedir la documentación a los dos ocupantes, Etxebarrieta y Sarasketa. Éstos habían cogido ese desvío debido a unas obras en la Nacional I.

Mientras rodeaba el vehículo y se agachaba para comprobar que los datos de la documentación se correspondían con los del automóvil, los del motor y los del bastidor, del coche salieron los dos ocupantes, sacando uno de ellos una pistola y disparándole un tiro en la cabeza a quemarropa. Posteriormente dispararon cuatro tiros más al guardia civil. Eran las 17:30.

En esos instantes pasaba por el lugar un camionero que detuvo su camión al oír el ruido del disparo, pensando que había pinchado una rueda. Al bajar del vehículo y ver lo acontecido, trató de reducir a los dos pistoleros, pero lo encañonaron y lograron huir.

Después los dos etarras huyeron del lugar, pasando junto al compañero de Pardines, el guardia Félix de Diego, que no se había percatado de nada. Tras ser informado de lo ocurrido por el camionero que presenció el tiroteo, de Diego —quien en 1979 también murió asesinado por ETA— dio el aviso y se puso en marcha un operativo de búsqueda de los pistoleros.

Poco después, ambos etarras fueron interceptados por las patrullas de la Guardia Civil cerca de Tolosa. En ese momento Txabi Etxebarrieta sacó la pistola y los agentes forcejearon con él para arrebatarle el arma; al echar mano a la pistola también Sarasketa, se produjo un tiroteo en el que Txabi resultó herido de gravedad. El etarra fue trasladado al hospital de Tolosa, donde finalmente falleció. Sarasketa consiguió escapar inicialmente, pero fue detenido unas horas más tarde, en la madrugada del 8 de junio, en la iglesia de la localidad guipuzcoana de Régil, donde se había ocultado.

Documental conmemorativo 50 Aniversario. Fuente.- G.C.