Sufrida victoria del Real Madrid ante un gran Obradoiro


Apurada y sufrida victoria del Real Madrid, este martes 20 de octubre en el Wizink center de la capital de España, ante un gran Obradoiro por 84 a 77. Y es que, a punto estuvo el conjunto gallego de dar la campanada, siendo merecedor de más premio, y que de no haber contado con la rigurosísima expulsión del coach visitante Moncho Fernández, tras 2 técnicas seguidas, quizás estaríamos hablando de una victoria santiaguesa.

Comenzaba el partido con igualdad en el marcador. Mientras los blancos imponían su ley en la pintura merced a su mayor potencial físico con un Tavares sobresaliente, mvp del encuentro (14 puntos, con 7 de 7 en tiros de 2, 9 rebotes y 27 unidades de valoración), los gallegos respondían a la perfección con un acierto inmenso y la larga distancia como principal recurso.

Igualdad en el luminoso, 14-14 en el minuto 7. Apareció entonces la figura del canadiense Robertson, máximo anotador del encuentro con 26 puntos, quien anotaba 2 triples seguidos para aupar al Obradoiro en el luminoso, 17-20 minuto 8. Se cerraba el primer cuarto del encuentro para los de la capital de Galicia con 23-25 tras aguantar la pelea por el rebote y a pesar de las pérdidas.

En el segundo cuarto, Robertson (26 puntos, 4/8 en triples, 1 asistencia y 18 de valoración) seguía a la suyo, mostrándose infalible en el lanzamiento y espoleando a los gallegos a continuar con su ventaja. Aún así, los blancos aprovecharon las pérdidas de Obradoiro, un tanto infantiles, y el partido seguía igualado. Pese a todo, Obradoiro seguía mandando, 40-44 al descanso y nuevo parcial que se llevaban los hombres que ayer, vestían de azul.

En la reanudación Obradoiro insistía y la ventaja se disparaba a los 8 puntos, 42-50 minuto 24. Y ahí, los árbitros asestaron un golpe durísimo. Moncho Fernández recibía 2 técnicas seguidas para acabar siendo expulsado. Incomprensible y a todas luces, injusto. Máxime cuando la segunda fue por pedir el mismo respeto que los “trencillas” estaban teniendo con el entrenador local, Don Pablo Laso. No lo entendió así el colegiado Calatrava, que imponía su durísima sanción dejando al equipo visitante sin dirección, cuando mejor pintaban las cosas.

A partir de ahí, Obradoiro se vio momentáneamente sobrepasado por los acontecimientos, recibiendo un parcial de 19-4 que parecía definitivo. Un fantástico Laprovittola (19 puntos, 4/4 en triples, 3 rebotes y 20 de valoración) era quien de anotar 3 triples mientras que Jeff Taylor, especialista defensivo, ahora si daba con la tecla para anular a Robertson, quien ya solo anotaría 5 puntos más. Una solitaria canasta en juego de los compostelanos en los 6 minutos finales del tercer cuarto, parecían disipar toda duda de quién iba a llevarse la victoria final. El tercer cuarto se cerraba con 61-54 para los hombres de Don Pablo.

Sin embargo, y contra todo pronóstico, Obradoiro consiguió sobreponerse al apagón post-expulsión. Triples de Beliauskas (15 puntos, 5/7 en triples, 1 rebote, 4 asistencias para firmar 18 de valoración) y, de nuevo Robertson, volteaban el marcador con un parcial de 8-0, 61-62 en el minuto 32. Contrarrestaban los blancos con Laprovittola, Deck y Tavares, poniendo el 67-64 en el tanteador, en el cuasi ecuador del último cuarto.

Obradoiro tenía “hambre” y lo demostró. Con un último golpe de autoridad era capaz de darle nuevamente la vuelta al marcador, triple de Pepe Pozas y 3 tiros libres seguidos anotados por Cohen, 67-70 en el minuto 35.

El Real Madrid veía peligrar la victoria, y en esa tesitura, respondía Tavares con 5 minutos finales excepcionales, propios de uno de los mejores pívots que a día de hoy se pueden ver en Europa. Echándose el equipo a la espalda, capturó rebotes clave, tanto defensivos como en ataque, anotó y le ganó la partida de la intimidación a un Birutis, que ayer, le tocó bailar con la más fea.

Victoria blanca por 84-77 con mucho sufrimiento, ante un Monbus Obradoiro que vendió cara su derrota y que jugó muy bien, siendo capaz de tratar de tú a tú al todopoderoso Real Madrid. Esfuerzo físico y mental de un grupo que supo reponerse a una expulsión, valga la redundancia del ejecutor, totalmente arbitraria. Así como injusta y clamorosamente desproporcionada.

Próximo partido, domingo 25 de octubre ante Herbalife Gran Canaria a las 13 horas. De seguir en esta línea, con una invitación clara al optimismo.

ALEJANDRO LUIS OTERO JAMARDO