Un descomunal Obradoiro roza la salvación


Triunfo vital de Obradoiro ante Gran canaria por 106 a 97, en partido disputado el pasado domingo en el Multiusos Fontes do Sar a las 20 horas. Victoria coral del equipo compostelano que lo acerca de forma casi definitiva a la soñada permanencia.

Antes de comenzar el partido se homenajeó a todos los ex entrenadores del club. Así como al ucraniano ex Obra, hoy en las filas amarillas, Artem Pustovyi, quien agradeció emocionado las muestras de cariño y aplausos que desde la grada le ofreció el público santiagués.

Arrancaba el encuentro con un Obradoiro desatado en ataque. Asistencia de Robertson a Birutis (17 puntos, 4 rebotes y 17 de valoración) quien anotaba el 8-3 consiguiendo el 2+1 cuando tan solo se habían disputado 1:20 de partido. Reacción amarilla que ponía el 8-6 que sería un espejismo, pues en un santiamén el electrónico señalaba el 21-12 como resultado del festival de triples compostelano y su inmaculada serie. Fisiac se vio obligado a pedir tiempo muerto para tratar de parar la sangría.

Canasta del MVP Thomas Scrubb (24 puntos, 6 rebotes, 2 asistencias, para firmar unas espectaculares 33 unidades de valoración) con un “fade away” para deshacerse de un correoso Brussino (22 puntos, 5 rebotes, 4 asistencias y 26 de valoración) y doblar a los canarios, estableciendo el 25-12 en el luminoso, a 3:34 para rematar un acto que finalizaría 32-19 para los de Moncho Fernández.

El segundo acto también fue de dominio local. Zurbriggen robaba un balón y al intentar machacar el aro visitante sufre un tapón por detrás, tan sideral como peligroso, del gigante Diop (5 puntos, 12 rebotes, 2 asistencia y 18 de valoración), acabando de forma accidental, pero sin consecuencias para ambos. Recital ofensivo de Ennis (20 puntos y 14 de valoración), jugador al que se habían encomendado los visitantes y el único que sostenía al equipo. Canasta del jamaicano al límite de la posesión y 43-31 en el casillero con 3:08 minutos jugados del segundo cuarto. De ahí hasta el descanso, Obradoiro controlaba la pintura y seguía jugando con intensidad defensiva, por momentos asfixiante, con el objetivo de lograr la máxima diferencia ante de enfilar el túnel de vestuarios. 16-11 en los 6:52 minutos restantes y el cuarto se cerraba con 27-23, traduciéndose en 17 puntos de diferencia y 59-42 en el global.

En el intermedio, Obradoiro sacó a la pista a toda su cantera para sacar músculo de su prometedor futuro ante la alegría y aplauso de la hinchada local.

Tras el paso por vestuarios todo seguía igual. Obradoiro era consciente que estaba en el día D y la hora H y no especulaba. Mantenía su alto ritmo con defensas buenas y circulación de balón constante, que unidos a la movilidad y acierto de los correligionarios del alquimista da Pontepedriña, disparaba aún más las diferencias. Mate de Birutis en contrataque “coast to coast” tras asistencia del mago del pase Hobbs (3 puntos, 2 rebotes, 6 asistencias y 8 de valoración) para situar el marcador en 62-42 y veinte de diferencia. Una ventaja que creció hasta los 24 puntos con 77-53. Hasta que Albicy anotaba de 2 y paraba la hemorragia, 77-55 a 1:43. De ahí hasta el final del cuarto los amarillos despertaron y con un parcial de 1-8 cerraron el acto con 15 de diferencia y 78-63. Estaba difícil pero no imposible y así lo intentaron en el último cuarto.

Empezaba con 0-3 y los canarios a 12 puntos, 78-66 en un abrir y cerrar de ojos. La parroquia local empezaba a sentir pánico y reaccionaba con ánimos al equipo. Todo para evitar que el partidazo, hasta el momento de los suyos, tornase en tragedia.

Robertson (21 puntos, 2 rebotes, 6 asistencias y 20 de valoración) anotaba canasta con 2+1 y del 83-77 se pasaba al 85-77, dando aire a los de la capital gallega a 5:31 para la conclusión. Pero los de la isla porfiaban y vendían muy cara su piel. Slaughter (19 puntos, 1 asistencia y 4 de valoración) en el ecuador del último cuarto ponía el 86-82 con su canasta. Pudo ser peor de haber anotado el tiro adicional obtenido y colocarlos a distancia de un triple. Más no fue así.

Con todas las alarmas encendidas, Obradoiro no cayó en la trampa del desaliento y el desánimo. Nuevo triple de Robertson a 4:02 y la diferencia en unos “tranquilizadores” 10 puntos, 92-82.

Mucha tela por cortar y el intercambio da canastas prosiguió en el cuarto más anotador del partido. Con 99-92 y a 48 segundos del final, Álex Suárez anota una canasta de 2 que sentenciaba el encuentro, estableciendo el 101-92.

Tan solo restaba ya saber el marcador final que quedo en nueve de diferencia con 28-34 en el cuarto y el 106-97 final.

Partido épico, descomunal y bien planteado, de un Obradoiro que bordó la excelencia en varias fases del encuentro, ante un equipo insular que se jugaba los puestos de play off. Consiguió su mejor registro anotador sin prórroga de su historia en la liga de las estrellas.

Victoria que le da la salvación, si no de manera matemática, si virtual. Tiene once victorias y tres equipos detrás con nueve. Con dos de ellos (Betis y Burgos) posee además el average y restan 4 jornadas por jugarse. No pinta mal, aunque no conviene fiarse para no dejar la certificación para la traicionera última jornada.

Próxima estación: Murcia, el domingo 1 de mayo a las 17 horas, donde ya se podría, de ganar, certificar matemáticamente un nuevo curso en la ACB.

Alejandro Luis Otero Jamardo