Un granito de “La piedad” de Miguel Ángel ya luce en el cementerio municipal de Carballo

  • “Fue un reto y ahora es una satisfacción verla hecha”, señala Anxo Cousillas, escultor cabanés afincado en Laxe, con respecto a su última gran creación.

Se trata de una reproducción de la Piedad de Miguel Ángel en granito del país y que luce colocada en el lugar que esperamos que ocupe para siempre jamás, en el corredor central del cementerio municipal de Carballo. La magnífica pieza sustituye al antiguo crucero, destruido por un temporal hace dos años.

Anxo Cousillas tuvo claro desde el principio que “La piedad” era a pieza perfecta para el lugar. “Lo primero que me vino a la mente cuando vine al lugar fue esa figura”, asegura. Y su propuesta fue acogida con el mismo entusiasmo desde el principio tanto por el gobierno municipal como por la parroquia.

Pero la escultura es incluso mucho más impresionante que el croquis inicial. Para realizarla utilizó un bloque de granito de 5.000 kilos de peso, que después del trabajo realizado por Anxo Cousillas desde el verano del año pasado quedó reducido más o menos a la mitad. El conjunto completo supera, según los cálculos del autor, los 6.000 kilos. Fue trasladado hasta el cementerio en un transporte especial y se utilizó una grúa de grandes dimensiones. “Tenía algo de miedo por si podía dañarse el pavimento, ya que tuvieron que entrar camiones muy pesados, pero salió todo perfecto, sin ningún problema”, dice satisfecho el escultor.

Anxo Cousillas junto a su obra.

Ahora espera que los carballeses y las carballesas disfruten admirando una pieza cuyo original forma parte de la historia de la escultura y del arte. “Es una figura que me llamó la atención desde niño y que a medida que me metí en el mundo de la escultura me sorprendía cada vez más, porque tiene una gran armonía a pesar de que es muy desproporcionada, y eso a mí desde el punto de vista de la escultura siempre me llamó mucho la atención”, añade Anxo Cousillas, que se muestra también agradecido por haber podido acometer el encargo del Ayuntamiento de Carballo. “Aprendí un montón haciendo esa obra. He hecho piezas mucho más voluminosas, pero una figura tan complicada como esa no”, finalizó.