Un intratable Obradoiro deja apalabrada la salvación


Victoria casi definitiva de Obradoiro ante Morabanc Andorra cara a la salvación final por 79-51, en partido disputado en el Multiusos Fontes do Sar el pasado sábado a las 18 horas. Undécimo partido ganado que deja a los de Santiago, a falta de certificación matemática, con la permanencia en la máxima categoría prácticamente hecha. Y es que tan solo la concatenación de una serie de catastróficas desdichas, impedirían a Obradoiro ser de nuevo ACB en la próxima campaña. Con un colchón de 4 partidos ante los 2 equipos que cierran la clasificación: Guipúzcoa y Bilbao basket, y tres equipos más por debajo, Obradoiro se consolida en el puesto 14 de la clasificación de un total de 19.

Con respecto al primero de los colistas, la distancia de victorias y el averaje hacen imposible el ser alcanzados, mientras que, con los bilbaínos quienes se encuentran en espera de superar el brote covid para reanudar la liga, un calendario duro y cinco partidos por jugar, la carambola para con el Obra se antoja arduo complicada, eso sí, en este caso el averaje favorece a los perseguidores.

Las numerosas bajas y el posible cansancio post covid de Andorra, junto con un calendario infernal a consecuencia de la obligatoriedad de recuperar los partidos pospuestos cuanto antes, hacían presagiar que Obradoiro estaba ante una inmejorable oportunidad para derrotar a un equipo pirenaico, inmerso en su particular lucha por acceder al playoff, y así fue.

Arrancaba el partido con la primera y única ventaja visitante en todo el partido, 5-6 en el minuto 3. Apareció la enorme figura del mvp Czerapowicz (17 puntos, 10 rebotes, 2 asistencias, para firmar 24 unidades de valoración), máximo anotador, máximo reboteador y el máximo exponente de las virtudes intangibles del baloncesto y característica esencial del adn Obra: garra, entrega, lucha, personalidad y liderazgo, que permitieron al sueco firmar su mejor expediente en ACB de su carrera. Baste destacar, el detalle de la captura de un rebote ofensivo en el primer cuarto que se escapaba por la banda y todos daban por perdido. Todos, menos su captor, él, quien con raza, entrega y conocedor del paso de gigante casi definitivo que su equipo podía dar en el objetivo salvador, se vacío al máximo, no solo con sacrificio, sino también con acierto. Simplemente sensacional. Ocho puntos en el primer cuarto para liderar a los suyos. También acertaba Beliauskas (15 puntos, 2 rebotes, 2 asistencias y 15 de valoración), disparando la ventaja en 7 puntos, 13-6 en el minuto 6 e Ibón navarro que solicitaba su primer tiempo muerto. Se acercó Andorra al final del cuarto, apoyado sobre todo en Parakhosuki (9 puntos, 5 rebotes y 11 de valoración) y Senglin (11 puntos, 1 rebote y 7 de valoración), dejando el marcador en 19-15 para los locales.

El segundo cuarto fue más intenso y duro. Las defensas se imponían y el acierto en el lanzamiento bajaba enteros. Hannah (9 puntos, 2 rebotes, 2 asistencias y 8 de valoración) acercaba mucho a los, ayer de amarillo, 21-19 en las inmediaciones del ecuador del segundo cuarto. Sin embargo, Obradoiro se puso el mono de “obrero” y a la “faena” del juego interior. Enoch (8 puntos, 5 rebotes, 1 asistencia y 12 de valoración), quien esta vez a pesar de jugar un buen partido no fue el mejor, algo a lo que nos tenía acostumbrados últimamente, y Daum (8 puntos, 4 rebotes, 2 asistencias y 10 de valoración) elevaban de nuevo la renta a los 8 puntos. Finalizaba el segundo cuarto con 15-11 y un global de 34-26 que señalaba el camino a vestuarios.

Tras el descanso Obradoiro corrigió su escasez de acierto en el triple y empezó a anotar con facilidad. Anotaban de tres puntos: Ozmizrak, Czerapowicz, Daum y Beliauskas 3 veces, en un festival de lanzadores que se llevaba por delante cualquier posibilidad de reacción visitante. Todo lo que no se había acertado en los 2 primeros cuartos, se anotaba ahora. Se llegaba a los 15 puntos de diferencia a un minuto para la conclusión del acto, recortada por una canasta en penetración, de coraje y pundonor firmada por Paulí (6 puntos, 3 rebotes, 1 asistencia y 7 de valoración), dejando el marcador en 58-45. Trece de diferencia tras un parcial caracterizado por el acierto anotador, 24-19. Difícil para los de Ibón Navarro, pero no imposible.

Pero toda esperanza de reacción en el último cuarto fue pronto desestimada. Obradoiro parecía el equipo que tenía que remontar y con un parcial de salida de 12-0 en cinco minutos, ponía tierra de por medio en el electrónico. La renta se disparaba a los 25 de diferencia y ya tan solo restaba por saber cuál sería el marcador final. Destacaba la siempre esperada figura de Birutis (10 puntos, 5 rebotes y 15 de valoración).

Anotaban los del Principado sus 2 primeros puntos del cuarto pasados 5,27 minutos tras 2 tiros libres. Conseguían los de amarillo un parcial de 0-4, hasta que Ozmizrak con un 2+1 se encargaba de romperlo. A continuación, se produce la jugada del partido con un robo espectacular de Czerapowicz tras tapón suyo, culminada en un mate espectacular del sempiterno alero sueco. Era la guinda al pastel de un encuentro sensacional.

Tiempo muerto de Ibón Navarro que veía las alarmas de perder por más de treinta puntos encendidas. Acabar con dignidad ya era la premisa de los andorranos y el encuentro concluyó con un 79-51, donde curiosamente las tornas cambiaron con respecto al encuentro de ida. Donde habían sido los de Santiago quienes habían acudido al partido arrasado por las secuelas covid y bajas en el plantel. Andorra perdía un cuarto en el que tan solo era capaz de anotar 6 puntos, mientras que los de Santiago hacía 21.

Victoria fundamental que permite a Obradoiro afrontar los 4 partidos que le quedan con tranquilidad y optimismo, para tratar de escalar el mayor número de posiciones posible y sin caer en la autocomplacencia. Sin olvidar que la permanencia, aunque muy perfilada, aún no está certificada de forma matemática.

Próxima estación, el Palau blau grana el próximo jueves ante el miura FC. Barcelona, para rematar la semana en Madrid ante Estudiantes el domingo. En un partido dramático para los del Ramiro de Maeztu, quienes si sienten en el cogote el aliento de los 2 equipos vascos que cierran la tabla.

ALEJANDRO LUIS OTERO JAMARDO