Un Obradoiro con la pólvora mojada cae en Zaragoza

Cedida.

Salió derrotado el Obradoiro por 83 a 70 ante Casademont Zaragoza, en su visita al pabellón Príncipe Felipe de la capital maña, en partido disputado el pasado sábado a las 18 horas. Trece puntos de diferencia que supusieron no sólo la derrota, sino también la pérdida del basket average.

Segundo partido después del parón a consecuencia del covid19, donde la tan temida vaguada comentada por Moncho Fernández tras el subidón de adrenalina del partido anterior, se hizo realidad. Y es que el lanzamiento compostelano, en los últimos cinco minutos del encuentro alcanzó el paroxismo del desacierto, dentro una tónica general, ya asentada en el error.

Arrancó el partido con dominio compostelano, merced al acierto en el control del contraataque aragonés y en ser capaz de igualar la batalla física. Dominaba Enoch (18 puntos, 7 rebotes, 1 asistencia y 24 de valoración), quien firmaba el mejor expediente Obradoirista. La diferencia era de 5 puntos en el minuto 7 con 11-16 para los visitantes, hasta que salió el MVP del partido: Brusino (22 puntos, 5 rebotes, 1 asistencia y 25 de valoración) anotando 2 triples consecutivos, de los 4 que firmaría en el encuentro de seis intentos. Volteaba el marcador el argentino, respondiendo Beliauskas con una nueva ventaja visitante en jugada de 4 puntos. Para acabar este carrusel de idas y venidas con canasta de Ennis, finalizando así el cuarto con un punto de diferencia a favor de los locales, 23-22.

Comenzaba el segundo cuarto con la igualdad como entidad dominadora. Obradoiro controlaba su asignatura pendiente de las pérdidas y se mostraba atento al rebote (acabaría con 38 por 39 de Zaragoza). El partido estaba totalmente abierto. Emergió la figura de Birutis (14 puntos, 6 rebotes y 18 de valoración) con acierto en la pintura, anotando canastas y forzando personales, si bien se mostró excesivamente “fallón” en este apartado. Incapaz de encestar ninguno de los 2 tiros libres seguidos de los que dispuso, hasta en 2 ocasiones. Diferente fue el grado de acierto que mostró en los 2+1 que se le presentaron.

Pasado el ecuador del cuarto, se estiraba la ventaja aragonesa con un nuevo arreón, con penetraciones y acierto en el tiro exterior. Pese a todo, otra vez el acierto de Enoch y los pocos minutos buenos de un Robertson, horrible el sábado, “tirando hasta las zapatillas” con 0/9 en triples, empataron el cuarto 17-17, mandando el partido a vestuarios con 40-39.

El tercer cuarto funcionó a modo de resumen de la primera parte. Continuaba el intercambio de canastas y el dominio alterno en el marcador. Mientras que Obradoiro, empecinado en el fallo exterior, encontró soluciones en el rebote y anotación de Enoch, los maños con Sulaimon, también en la pintura, salvaban sus números. 47-47 en el minuto 23, desde ahí hasta el final del tercer cuarto se llegaron a firmar hasta 6 igualadas consecutivas. Y como no podía ser de otra manera, 57 a 57 como guinda y antesala del último cuarto. Se llevaba Obradoiro el parcial del tercero por un punto de diferencia, 17-18.

Comenzaban los diez minutos finales con un triple de Barreiro (11 puntos, 3 rebotes y 12 de valoración) que parecía romper la inercia de igualdad, pero no fue así. Birutis anotaba un 2+1 y Pozas encestaba su única canasta del partido, triple cerca del ecuador del último cuarto. Respondía Enis (12 puntos, 7 rebotes, 4 asistencias y 12 de valoración) con un 2+1, y un Daum contestario, anotaba otro triple para Obradoiro.

Y sorprendentemente, en los últimos 5 minutos se acabó el Obra. A Robertson y Daum se les apagó la luz, una luz de por sí muy tenue. Incluso, en el caso del canadiense, casi inexistente.

Aparecía la “enorme” figura de Brusino, quien anotaba dos triples consecutivos y ponía en ventaja a los de Sergio Hernández con 70-66 en el luminoso, 4 de diferencia y también 4, pero minutos, por jugar. Firmaba la sentencia de muerte para los gallegos un nuevo triple, esta vez de Harris quien ponía el 73-66 en el minuto 37.

Sucesión de fallos, pérdidas y precipitaciones que condenaron al Obra a la derrota. Ni siquiera fueron capaces de salvar un average de 11 puntos, el cuál perdieron en la última jugada con una sobresaliente canasta final de los locales.

Dura derrota de los de Santiago quienes durmieron en Zaragoza para iniciar viaje con destino a Andorra, donde disputaran el próximo martes 9 de febrero, el primero de los 3 partidos aplazados por la pandemia.

Aguardamos que con la lección de la precipitación aprendida y listos para conseguir la tan ansiada octava victoria ante los del Principado.

ALEJANDRO LUIS OTERO JAMARDO