Un vendaval llamado Obradoiro barre al Fuenlabrada


Victoria de Obradoiro el pasado sábado a las 18 horas en el Multiusos Fontes do Sar por 93 a 81 ante Urbas Fuenlabrada, bajo la atenta mirada de casi 4.000 espectadores.

Y es que Obradoiro por fin contaba con el cuasi total aliento de su afición. Se permitía una entrada razonable con el 80% del aforo como tope y el conjunto local lo celebró con un vendaval en forma de baloncesto. Arrasó a un atónito Fuenlabrada ganándole todas las batallas, incluso la del físico e intensidad, características esenciales de los visitantes.

La lluvia de aciertos junto con el viento favorable de la intensidad y garra de los locales crearon la tormenta perfecta y durante los tres primeros cuartos solo hubo un equipo sobre la pista. Las diferencias llegaron a ser de hasta 29 puntos (63-34 en el minuto 25) y de ahí al final, Fuenlabrada únicamente fue capaz de maquillar un resultado que nunca logró poner en entredicho. Los doce puntos de diferencia finales se deben a la relajación final del equipo santiagués, que ya se sabía ganador del encuentro.

Antes del comienzo del partido llegaba la primera noticia negativa para los gallegos, quienes comunicaban la baja del llamado a ser jugador franquicia de Obradoiro, Ellenson, con un esguince de grado 1.

Pese a todo, arrancaba el primer cuarto con los locales mandando en el intercambio de golpes iniciales entre ambas escuadras. 2+1 del MVP Birutis (20 puntos, 12 rebotes, 1 asistencia, para firmar 30 unidades de valoración) quien establecía las primeras ventajas gallegas en una clara declaración de intenciones. Respuesta de Eyenga por los blanquiverdes quien con un mate sensacional finiquitaba un “coast to coast” visitante y ponía el 6-4 en el minuto 3:10.

Falsa alarma pues Obradoiro iba a lo suyo y entre el lituano y la muñeca caliente de Robertson (21 puntos, 1 rebote, 3 asistencias y 14 de valoración) distanciaban a los de Santiago con un par de triples, 14-8 en el ecuador del primer acto.

La intensidad defensiva de los de Moncho Fernández hacía que Obradoiro rematase el primer cuarto 22-14, maniatando a Fuenlabrada y cortando su caudal anotador.

El segundo cuarto fue todavía más duro para un sorprendido equipo madrileño. Tiempo para el tándem Muñoz-Beliauskas quienes continuaban con el sensacional trabajo defensivo e impecable control del rebote. Destacar los cuatro tapones de Birutis, tres de ellos prácticamente seguidos, que marcaban el “territorio comanche” de Obradoiro y llevaba el 33-18 al luminoso en el minuto 14.

Volvía la batuta de un cada vez mejor Hobbs (4 puntos, 6 rebotes, 8 asistencias y 18 de valoración). Además, el acierto en el triple hacía que Obradoiro doblase a los de Raventós en el marcador. 40-20 tras el tercer triple de un Robertson, que asumía sus galones, en el minuto 16. Desde ese momento hasta el final del cuarto Fuenlabrada recortaba un pírrico punto y dejaba el encuentro en un duro 50-31, mientras ambos equipos enfilaban el túnel de vestuarios.

Tras la reanudación, Fuenlabrada aumentó su dureza y contó con cierta permisividad arbitral pero los compostelanos no cayeron en la trampa y continuaron escenificando a la perfección el libreto del partido diseñado por el “alquimista da Pontepedriña”, que tenía en la intensidad defensiva su piedra de toque. Álex Suárez (7 puntos, 4 rebotes, 4 asistencias y 12 de valoración) cumplía su papel a la perfección, triple del balear y 63-34 en el minuto 25, dejando la máxima diferencia del encuentro en 29 puntos.

Con el luminoso merodeando la barrera de los 30 de distancia se produjo el rifirrafe entre Ristic y Eyenga, que reflejaban el nerviosismo de los fuenlabreños, con gritos y amenazas del congoleño tras una recriminación del serbio.

A pesar de los conflictos y la técnica al coach visitante llegaba la quinta personal del obradoirista Okouo y el acto se cerraba con 74-50.

Poco antes Hobbs daba el susto con un pinchazo que parecía una lesión muscular. Volvió a la pista poco después dejando el asunto en anécdota.

Con 24 puntos de diferencia y el último cuarto por jugarse quedaba por saber si Obradoiro caía en la autocomplacencia o si Fuenlabrada se dejaba ir y los locales hurgaban más en la herida.

Al final, los hombres de blanco y verde pelearon y encontraron el acierto que se les había negado los tres cuartos iniciales, para ir recortando la diferencia poco a poco. Baste citar que mientras que en los tres primeros actos anotaron 3 de 13 en triples, en el último consiguieron un espectacular 7 de 9 para dejar su estadística en 10 de 22, porcentualmente incluso superior a Obradoiro, con un 45,45%. Sin embargo, los de Santiago anotaban un triple más, aunque con un porcentaje peor con un 37,93%.

En lo referente al apartado reboteador, las 45 capturas gallegas por 31 madrileñas junto con haber sido capaces de minimizar el “talón de Aquiles” santiagués: las perdidas, hicieron la misión de la remontada visitante, algo completamente imposible.

Conseguía Fuenlabrada imponerse en el último cuarto por 19 a 31, pero era demasiado tarde. Llegaron incluso a ponerse 10 abajo con un triple y establecer el 91-81 a menos de un minuto para la conclusión. Dos tiros libres locales dejaban el marcador en el definitivo 93-81 con 12 de diferencia para los santiagueses y fin del encuentro.

Buen partido de Obradoiro que marca el rumbo a seguir. Debe también continuar la senda del acoplamiento en aras de seguir escalando puestos. Por su parte Fuenlabrada debe mejorar, sobre todo los intangibles (intensidad, defensa, solidez, garra). Tan solo Novak (12 puntos, 3 rebotes, 9 asistencias y 22 de valoración) y Emegano (26 puntos, 3 rebotes, 1 asistencia y 18 de valoración) cuajaron buenos números.

Próxima estación: Vitoria. Toca enfrentarse al todopoderoso Baskonia del ex Obra Steven Enoch, el próximo domingo 10 de octubre a las 20 horas. Con idea de competir y llegado el momento, dar la campanada.

ALEJANDRO LUIS OTERO JAMARDO