Vimianzo presentó los descubrimientos arqueológicos del Castro das Barreiras


El Ayuntamiento de Vimianzo presentó los descubrimientos de los trabajos arqueológicos que tuvieron lugar en el Castro de As Barreiras. Justamente este jueves, 1 de octubre, se cumplen diez años desde que comenzaron las prospecciones en este lugar único. Entre los descubrimientos, se destaca la aparición de una escombrera cerámica con más de 20.000 fragmentos; el hecho de encontrar escalones en la muralla; y una vivienda de planta ovalada, que fue anulada por los pobladores y que implica un planteamiento urbanístico interesante.

El arqueólogo responsable del yacimiento, Tito Concheiro, explicaba que ‘as Barreiras es un castro con mucha personalidad, y no hay prácticamente comparación con ninguno que hayamos visto’, señaló. Dentro de las cabañas castreñas, habitualmente se encuentran los hogares, que son elementos muy frágiles. Están compuestos de pequeñas cajas de piedra que contienen dentro arcilla, sobre las cuales cocinaban, ponían brasas y se calentaban. Son elementos muy delicados. ‘Nosotros apostamos por taparlos el año pasado, y desde el Ayuntamiento se decidió hacer una recreación de los mismos para potenciar la explicación de la vida del Castro das Barreiras’, explicaba el arqueólogo.

La última parte del proyecto consistió en retomar la línea del anterior, con estos tres hogares con un claro protagonismo. Presentan ‘una de las mejores cocinas preservadas del mundo castreño, ya que se conservan el horno con dos espacios, un probablemente para cocinar y otro para calentarse’, explicaba Tito. ‘Es uno de los mejores elementos que existen en la arquitectura de interior del mundo castreño. Hay pocos cómo este’, añadía.

‘Hicimos, pues, una recreación. Estos hogares no son los originales, que están debajo. Se taparon con un material hielo textil, de tal manera que estamos viendo una réplica, que tiene que aguantar la climatología y que ayuda a entender la propia vivienda’, proseguía en su explicación Concheiro.

Esta técnica se empleó en pocos castros, como en el de Viladonga o en el de Baroña. En el futuro se podrían reconstruir incluso los pavimentos, que eran originariamente de arcilla amarilla. ‘Fue una intervención muy buena, y los gustó particularmente que habían sido desde el Ayuntamiento desde donde nos sugirieran esta posibilidad. ‘Esto quiere decir que los arqueólogos no estamos solos’, apunta el responsable de los trabajos.

Se excavó, a su vez, el sector más próximo a la muralla, que era un poco a continuación del año pasado, bajo dos objetivos primordiales: por una parte, regularizar la zona de excavación, y por otra, caminar hacia la muralla, porque ‘lo consideramos uno de los elementos más particulares de este castro’, incide Concheiro. Lo primero que apareció fue un paño de muralla, ya consolidado. ‘ Recrecemos una o dos filas, de seguridad, con la misma tecnología y con la misma apariencia que el original’.

Una muralla escalonada

La sorpresa de la muralla de este castro das Barreiras, uno de los grandes activos del yacimiento, fue su escalonamento. Originalmente fue construida con escalones, una estructura muy masiva. En la parte que está visible, luego de los trabajos, presenta un escalón, pero probablemente en algún sector pueda presentar hasta cuatro o cinco. En futuros trabajos se espera poder descubrir más sobre esta particular estructura, singular totalmente.

Aparecerán también los sistemas de acceso. ‘Posiblemente estos soportes que podéis ver están aguantando una estructura de madera en forma de escalera para acceder aparte superior de la muralla. La cantidad de agujeros de poste los indican que este castro tenía mucha construcción de madera’, señalaba Tito Concheiro, responsable de los trabajos.

‘Yo en mi trayectoria profesional es la segunda escombrera cerámica que me encuentro en Galicia’, recalcaba Concheiro, lo que permite reconstruir la producción ollera desde el siglo II la. C. hasta que colapsa, en la era galaico-romana.

Otra de las novedades es que la cronología sube, ya que existe un nivel superficial con material romano, no muy abundante pero que data de esta época, y que se conocen con el nombre de tégula. Una especia de teja plana que empleaban los romanos para cubrir, pero que utilizaban para muchas más cosas, y otros elementos de cerámica común, como pueden ser morteros o similares. Aparecen en el nivel superficial. ‘No sabemos sí hubo una ocupación episódica o sí también, que es posible, que hubiera una ocupación en época romana que resultara destruida por las labores agrarias que aquí en la Edad Media seguramente, ya que eran muy intensas’, apunta Concheiro.


Recapitulando

A modo de conclusión: tenemos material que nos lleva al siglo I D.C., que antes no lo teníamos. Después apareció otra casa, que nos indica que este urbanismo das Barreiras es único. Al principio se pensaba que no les dio tiempo a ocupar todo el espacio con viviendas, pero nada más lejos de la realidad. Hay una secuencia cronológica larga, que es una estructura urbanística razonada que responde la inundo que tendremos que ver en el futuro. Del lado de la muralla hay una serie de elementos construidos con elementos perecederos, y después hay una vía periférica que rodea al poblado.

La particularidad de la vivienda excavada en estos trabajos es que fue desmontada por ellos mismos. ‘Aquí hay cambios grandes, una vida muy dilatada en el tiempo y esta casa la amortizan. Quiere decir que la reducen a cimientos y la tapan. Esta es una de las claves de porqué no nos apareció material metálico este año’, recalca Concheiro. ‘Aquí en as Barreiras, el material metálico, que es bastante bueno y casi todo hierro, aparece todo dentro de las casas. Como la única casa que excavamos este año fue esta, no encontramos dicho material’, concluye.

Por último, como apunte: las casas ovaladas se colocan con el eje ancho en paralelo a la muralla, presentándose como un sistema único y fascinante. Esto hace que el plantexamento urbanístico en as Barreiras sea incomparable.

De cara al futuro

El arqueólogo jefe en los trabajos das Barreiras, Tito Concheiro, señala que ‘por una parte seguiría ampliando el poblado. Con la posibilidad de abrir un sondeo en la muralla alta, con la posibilidad de poder compatibilizar las dos intervenciones, o sino directamente excavar en la muralla’ apunta. En la zona más alta hay seis metros, y debe presentar cuatro o cinco escalones. El que se pretende saber es como es la muralla cara fuera. ‘El más monumental que tiene este yacimiento es la estructura defensiva. Con este forro escalonado por dentro es algo espectacular’, incide Concheiro.