40 mujeres participaron en un encuentro sobre políticas de igualdad en Carballo

Justamente cuando un nuevo caso de violencia machista volvía a poner en evidencia el largo camino que queda aún por recorrer, cuarenta mujeres bergantiñanas participaron en el encuentro celebrado este viernes en el Pazo da Cultura de Carballo para hablar sobre políticas de igualdad. “Las agresiones no se producen porque sí. Seguramente, detrás de la violencia machista están todos los micromachismos que se repiten día tras día y que tantas veces tendemos a normalizar”, apuntó una de las asistentes.

La necesidad de la participación de la mujer en la gestión política fue una de las claves del encuentro. Se precisan mujeres en los gobiernos municipales más allá de una cuestión de cuotas y porcentajes, mujeres con capacidad de decisión y que acerquen otras sensibilidades a la gestión municipal para conseguir ayuntamientos más integradores y comprometidos con las personas. “Una mujer piensa en que a una persona mayor le lleva más tiempo cruzar la calle que la una jóven, así que a lo mejor hay que aumentar el tiempo en los semáforos para que puedan cruzar con tranquilidad. Esa visión a lo mejor no la tiene un hombre”, comentó a número 4 del BNG de Carballo, Milagros Lantes. “Yo llevo en el BNG desde el año 1977, y siempre, en todas las convocatorias electorales, se tuvo en cuenta a la mujer y se incluyeron en los programas electorales medidas encaminadas a fomentar la igualdad”, manifestó. Carballo fue, de hecho, el modelo de trabajo a favor de la igualdad comenzando por la propia corporación, frente a otros ayuntamientos de la comarca en los que la mujer continúa a desempeñar un papel absolutamente secundario en los gobiernos. “Para nosotros –apuntó la concejal de Igualdad, Maica Ures- la defensa de la igualdad de derechos y oportunidades es fundamental, y así lo muestra la realidad. Por ejemplo, en la Xunta de Gobierno Local somos más mujeres que hombres; las tres comisiones informativas están presididas por mujeres, y, en cuanto a las áreas de gobierno, en las que tradicionalmente se consideran como áreas importantes, como hacienda o urbanismo, las personas delegadas son también mujeres. Esta es la muestra de que en nuestro grupo ya no existen los techos de cristal”. Lamentablemente, no es así en toda la comarca.

Carolina Castiñeiras, concejal del BNG en A Laracha, recordó que en su ayuntamiento las mujeres del gobierno municipal del PP ocupan un papel absolutamente secundario: no forman parte de la Junta de Gobierno Local, nunca intervienen en los plenos ni sustituyen al alcalde cuando se ausenta y durante años incluso cobraban menos que los concejales hombres. En el encuentro se habló mucho de política, pero también de educación y de co-responsabilidad. Y, sobre todo, se puso de manifiesto que en este camino hacia igualdad es imprescindible la implicación de los hombres. El compromiso del BNG es seguir trabajando en esa dirección. Como dijo Maica Ures, “los ayuntamientos BNG somos ayuntamientos comprometidos con la igualdad, somos y tenemos que seguir siendo ayuntamientos transformadores de la realidad de las mujeres”.