Acuerdo para la reforma de la Política Agrícola Común


Los ministros de agricultura de la Unión Europea dieron su aprobación este lunes al acuerdo alcanzado el viernes para la reforma de la Política Agrícola Común (PAC). El compromiso debería transformar ecológicamente al sector, pero las ONGs creen que no será así. La reforma prevé la introducción de los llamados ecoesquemas. Se trata de nuevas subvenciones para aquellos agricultores que apuesten por formas de producción más respetuosas con el medioambiente. Para los productores, se ha logrado un equilibrio. La división también existe en el aspecto social de la PAC. El texto prevé la imposición de sanciones a partir de 2025 a los agricultores que no cumplan con la legislación laboral. Las ONGs creen que no se hará ningún esfuerzo. Para los agricultores, el respeto a la legislación laboral es fundamental, pero no se deben retirar los subsidios agrícolas a los infractores.

Un «buen acuerdo» para España

El acuerdo de la nueva Política Agrícola Común es, según el ministro de Agricultura de España, Luis Planas un “buen acuerdo”. Planas ha destacado que la mayor reforma de la política agrícola desde los años 90 ha conseguido un “equilibrio entre la rentabilidad económica y el objetivo ambiental” y ha celebrado que España haya conseguido sus objetivos. España dispondrá de más de 47.000 millones de euros. Además, Planas se ha mostrado satisfecho con el compromiso conseguido con los ecoesquemas, las subvenciones destinadas a las producciones respetuosas con el medioambiente, a los que se dedicará el 25% de los pagos directos.