El sector Del marisco y el bateeiro de las rías de Muros-Noia, Pontevedra y Vigo está en alerta por un episodio tóxico con niveles pocas veces vistos. Hay 33 zonas cerradas porque el consumo de esos bivalvos podría tener consecuencias muy graves.
Las responsables son las células de la toxina paralizante, la PSP, que están alcanzando niveles pocas veces vistos y que obligaron a cerrar polígonos de bateas y bancos marisqueros.
También se detectó un aumento importante de las toxinas lipofílicas, como la diarreica, a DSP, que obligaron a cerrar otras zonas de marisqueo o polígonos mejilloneros. 33 en total. En la ría de Muros-Noia se autorizó la extracción de navaja por presentar niveles óptimos.
Los expertos advierten de los riesgos letales que puede tener el consumo de productos procedentes del furtivismo de zonas donde haya estos elevados niveles de toxicidad por lo que hacen una llamada a la prudencia.
El Intecmar hace varios muestreos semanales. Los resultados de estos días determinarán si el episodio tóxico alcanzó ya el pico más alto y se empieza a bajar. En algunas zonas puede demorar semanas o meses en desaparecer la toxina o alcanzar niveles normales.