Aprobado el primer PGOM de Fisterra

La conselleira de Medio Ambiente, Territorio y Vivienda, Ángeles Vázquez, firmó este lunes la orden de aprobación definitiva del PGOM de Fisterra, un paso con el que se ponen fin a casi 19 años de tramitación y trabajo técnico para sacar adelante lo que será el primer plan general de este municipio coruñés. Se trata, tal y como subrayó la conselleira, de un documento completo y adaptado a la normativa urbanística vigente en Galicia, que vendrá a sustituir a las normas subsidiarias de planeamiento aprobadas en 1996 con el fin de garantizar un desarrollo serio y ordenado del municipio.

Tras firmar la aprobación del nuevo PGOM junto al alcalde, José Marcote, la responsable gallega en materia de urbanismo subrayó la importancia del paso dado hoy para el Ayuntamiento de Fisterra, ya que lo PGOM le dará un nuevo marco legal que marcará la evolución del municipio hasta el año 2031, otorgándole seguridad jurídica desde el punto de vista urbanístico y coherencia con la realidad de su territorio, con una superficie de casi 30 kilómetros cuadrados y una población de 4.700 personas.

Así y toda vez que el 92% del término municipal está catalogado como suelo rústico, Ángeles Vázquez citó entre los principales objetivos del plan la conservación de los actuales núcleos rurales de población, respetando el crecimiento que se fue produciendo en los entornos de las zonas tradicionales; y la preservación de los valores naturales, culturales y patrimoniales que distinguen la este ayuntamiento, protegiéndolos particularmente de aquellos usos que puedan degradar, sobre todo, sus espacios naturales y paisajísticos.

En sintonía con el objetivo anterior, el nuevo documento aspira a ser una herramienta útil para frenar la dispersión edificatoria y consolidar a las áreas ya construidas y los núcleos de población existentes. De este modo, el PGOM pretende fomentar el desarrollo alrededor de las áreas ya consolidadas, siempre con un criterio realista y acorde con las previsiones de crecimiento de Fisterra. El que se busca de este modo, explicó la conselleira, es “favorecer un crecimiento armónico y evitar desarrollos anárquicos y dispersos”.

Estos objetivos se complementarán a nivel urbano con la conservación del patrimonio ya construido, de manera que se apuesta por la rehabilitación y la recuperación de espacios urbanos relevantes, de elementos arquitectónicos singulares y de las tramas tradicionales existentes en el casco histórico. Asimismo, también se prevé completar las estructuras urbanas de Sardiñeiro y A Anchoa, cuyo crecimiento dio lugar a la formación de bolsas de suelo vacante.

Gracias a su nueva ordenación urbanística, el ayuntamiento también aspira a resolver algunas carencias desde el punto de vista dotacional. Para eso, prevé que en todas las zonas de nuevo desarrollo urbanístico se deberán reservar espacios destinados la zona verde, equipaciones, aparcamientos y demás servicios públicos. Por último, en materia residencial, el PGOM prevé un crecimiento máximo durante los próximos años de 1.531 viviendas nuevas.

Por todo esto, la conselleira de Medio Ambiente quiso poner en valor el trabajo, implicación y recursos movilizados en las casi dos décadas durante las que se prolongó la tramitación de este plan, el primero con el que cuenta el municipio. En este sentido, también se refirió a la contribución realizada por la Xunta, con una aportación de 111.125 euros para redactar lo PGOM, y que trabaja “mano a mano” con los ayuntamientos para impulsar un urbanismo responsable en Galicia.