La Asociación de Profesionales de los Centros de Información a la Mujer (ASOCIM) denuncia la sobrecarga de trabajo a la que tienen que hacer frente desde los CIM, lo que está repercutiendo en su salud. Con una plantilla insuficiente y una excesiva burocratización, el desgaste físico y psicológico del personal es patente desde hace años, una situación que las administraciones competentes deben resolver ya.
Desde ASOCIM señalan el riesgo psicosocial que representa su trabajo, pues al igual que el personal sanitario, la atención a las usuarias se da en un contexto de máxima complejidad que exige un gran esfuerzo mental. Si a esto le añadimos una jornada laboral superior a la estipulada y la disponibilidad para atender cuestiones de carácter administrativo y de coordinación, obtenemos un personal y un servicio totalmente saturados y agotados. Con lo que urge contemplar este riesgo a la hora de clasificar los Centros de Información a la Mujer en la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) de los ayuntamientos.
El Decreto 30/2016 sigue a incumplirse de muchas y diferentes formas, por ejemplo al no cubrirse las bajas laborales. Y las figuras mínimas que establece el decreto de 2004 que regula los CIM -y que se mantienen en el decreto de 2016-, una abogada y una psicóloga, es escaso a la hora de prestar este servicio. Hace falta incluir lo antes posible personal de apoyo para la atención de las tareas administrativas, así como otros perfiles especializados en Igualdad.
Los CIM son fundamentales
Los Centros de Información a la Mujer de Galicia tienen un papel fundamental en la atención a las mujeres vulnerables, prioritariamente a las víctimas de violencia de género. Afirman que solo con CIMs bien dotados de recursos humanos y materiales será posible hacer un trabajo efectivo a la hora de eliminar la violencia contra las mujeres y de apoyar y orientar a las víctimas, articulando procesos efectivos de asesoramiento jurídico, de atención psicológica, y de orientación profesional y sociolaboral.