Carballo firma los contratos de las obras de conservación y mejora viaria en Castrillón y Aldemunde


El alcalde de Carballo, Evencio Ferrero, firmó este viernes con la empresa Construcciones Vázquez y Reino los contratos correspondientes a dos obras propuestas por otros tantos consejos parroquiales: la mejora viaria del núcleo de Castrillón, en la parroquia de Lema, y el acondicionamiento del recinto de la antigua escuela de Aldemunde. En total una inversión de más de 300.000 euros.

El proyecto de Castrillón es un asentamiento tradicional surgido en torno a la capilla de Santa Irene y cuyas edificaciones mantienen en gran medida la referencia tipológica originaria. Además, sirve de mirador natural desde el que se divisa gran parte del término municipal y acoge elementos patrimoniales protegidos, tanto de carácter arqueológico, como el castro de Santa Irene, como arquitectónico, como la capilla, el crucero y un hórreo. Por estos valores arquitectónicos, paisajísticos y medioambientales, el núcleo en su conjunto está protegido en el PGOM. La intervención prevista, en consecuencia, tendrá en cuenta todos esos elementos de interés y seguirá las pautas de la Xunta de Galicia para este tipo de núcleos. Las obras consistirán en la pavimentación del callejero con hormigón, siguiendo con el modelo utilizado en Cances Grande o O Rodo, y además se aprovecharán para dejar colocada también la red de abastecimiento de agua.

En Aldemunde será una actuación que permitirá ganar un nuevo espacio público para el vecindario, además de mejorar el aspecto de la antigua escuela, ahora en desuso. Con esa intención se demolerán los muros exteriores, el palco de la música, la acera perimetral y las escaleras de acceso al edificio. También será preciso limpiar y acondicionar el terreno, sobre todo para disminuir la pendiente actual. A partir de ahí se realizará una obra que permitirá ganar una plaza de uso cotidiana y también para las fiestas. Con esa finalidad se pavimentará con hormigón parte del espacio y se construirá un nuevo muro de cierre con barandas de madera, además de enterrar el tendido eléctrico y de plantar cuatro nuevos árboles: 2 robles y 2 castaños, que garantizarán la sombra. La actuación también afectará a la antigua escuela, en la que se eliminarán las barreras arquitectónicas construyendo una cuesta de acceso con baranda de protección de acero inoxidable y además el edificio se pintará por fuera.