Carballo | Las antiguas casas de los maestros tienen un nuevo vecino


Humberto, un indigente de origen portugués estuvo varias semanas instalado en un colchón en los soportales próximos al supermercado Familia, a la altura del número 22 de la céntrica calle Vázquez de Parga en Carballo. Las autoridades intentaron en varias ocasiones convencerlo de que allí no podía estar. Incluso el 20 de abril pasado era advertido por la Policía Local de que el Punto Limpio Móvil le iba a retirar el colchón donde se ubicaba, entre otras cosas por razones de salubridad, y al día siguiente así fue. Humberto no cesó en su empeño de abandonar el lugar y continuó varios días en el punto, instalado y durmiendo en el suelo hasta que alguien le agenció un nuevo colchón. Allí estuvo hasta hace poco más de una semana.

Humberto, que se define como una persona de paz, se trasladó ahora a las antiguas casas de los maestros, zona próxima a las instalaciones de Cruz Roja y donde durante años tuvo su sede la Asociación Antidroga Vieiro, hasta que numerosos incendios y robos a modo de sabotaje, terminaron por trasladarla temporalmente de lugar. Varios vecinos dieron la voz de alarma hace ya dos semanas al ver ropa tendida en uno de los bajos de la urbanización, así como algún tipo de luz por las noches. Ahora, el inquilino afirma que de allí no se va, que «conoce sus derechos y que solo lo puede mover una orden judicial».