Carballo ofreció un emotivo homenaje a las víctimas de la covid

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  • Más de 120 personas participaron en el acto, que coincidió con el segundo aniversario del inicio de la pandemia.

El descubrimiento de una placa en la que puede leerse una estrofa del poema Invierno, de Celso Emilio Ferreiro, cerró el emotivo homenaje del pueblo de Carballo a las víctimas de la COVID-19. Un acto que reunió este sábado a más de 120 personas en la misma plaza que desde julio del año 2020 acoge la escultura Mágoa, símbolo del compromiso de la sociedad carballesa de no olvidar nunca a las personas fallecidas durante la pandemia, que en el ayuntamiento fueron medio centenar.

La voz de Gloria Pardines, profesora de Canto en el Conservatorio Profesional de Música del Ayuntamiento de Carballo, acompañada por la Orquesta de Cuerda del CMUS, que dirige Emma Urango, dio la bienvenida al acto a todas las personas presentes: vecinos y vecinas que acudieron a título individual, pero también representantes de todas las entidades sociales que desarrollan su actividad en el ayuntamiento, de los servicios de emergencias, de las fuerzas y cuerpos de seguridad y de los distintos servicios municipales para los que no existió confinamiento, que permanecieron al pie del cañón durante toda la pandemia y que siguen estándolo. Para todas y todos ellos fue el primer agradecimiento de la tarde, expresado por la concejal de Igualdad, Bienestar y Sanidad, Maica Ures.

El alcalde de Carballo tomó la palabra para cerrar las intervenciones, recordando a las víctimas y recordando que la COVID-19, aunque con mucha menos virulencia, sigue entre nosotros, como demuestran los casos que se siguen diagnosticando a diario. Evencio Ferrero reiteró el agradecimiento a todas las personas que pusieron su grano de arena para que por fin podamos ver la luz al final del túnel, e insistió en la importancia de recuperar, a través de eventos como este, el contacto y las relaciones sociales, que tanta falta nos hacen para nuestro desarrollo como seres humanos.

El acto continuó con un pequeño concierto de la Orquesta de Cuerda del CMUS. Sabela, nieta de una persona fallecida durante la pandemia, y Sofie, hija del escultor Fabián Lage, autor de Mágoa, fueron las encargadas de realizar la ofrenda floral que, junto con el descubrimiento de la placa conmemorativa, puso fin al acto. Un jardín de azaleas y violas de flor blanca, creado para la ocasión por la Brigada Municipal de Jardines, acompaña desde ahora la escultura y la placa que recordarán para siempre jamás a las víctimas de la COVID-19 en Carballo.