Coches sin humo de tabaco y los riesgos de fumar al volante


Recientes investigaciones, en el seno de la Comunidad científica, vienen a demostrar los devastadores efectos que el humo del tabaco produce en aquellos que viajan en el interior de un coche, donde se haya o se esté fumando. Estos son todavía más devastadores en el caso de los más pequeños, más vulnerables y cuya salud debería ser prioritaria en todas nuestras acciones.

Existe la falsa creencia de que las ventanillas abiertas solucionan el problema, nada más lejos de la realidad. La permanencia de las partículas tóxicas es, según los expertos  en la materia, de hasta 10 días. Tapicería y moqueta absorben sustancias nocivas y cancerígenas y, estas pasan  a estar en contacto directo con aquel que las utilice.

Desde la Asociación española de Pediatría y teniendo en cuenta la experiencia clínica del Dr. J A Ortega, se apunta  la observación en menores ingresados en la UCI durante estancias prolongadas, de la existencia de altos niveles de un metabolito del tabaco conocido como  cotinina, en orina. Los padres no fumaban en el hospital, pero los restos en la ropa de los padres con quien entraban en contacto al abrazarse, les exponía a los restos del tabaco. Exposición que aumenta exponencialmente en el interior de un coche.

 Datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), apuntan hasta un 30% de muertes en menores por tabaquismo pasivo. Además, los hijos de padres fumadores tienen hasta 4 veces más posibilidades de desarrollar cáncer en edad adulta.

Con el objetivo de llegar a la prohibición y concienciación, la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria  (SESPAS) pedía la prohibición expresa de fumar dentro de los coches, modificando la ley anti tabaco puesto que, hay estudios que demuestran que esta ley, si bien ha conseguido reducir los niveles de nicotina en adultos no fumadores, no sucede lo mismo con los niños. Según Florentino Pérez, presidente del Consejo General de Enfermería, estos continúan en alto riesgo, fumar medio cigarrillo en el interior de un coche genera una contaminación 10 veces superior a los límites considerados peligrosos para la salud.

Para más inri, el fumar dentro de los vehículos afecta también de forma notable a la seguridad vial. El acto de encender un cigarrillo es un riesgo pues distrae, si además le añadimos la posibilidad de que te caiga ceniza o quemarte, ya tenemos el cóctel Molotov de la pérdida del contacto visual en la carretera, causante de la abrumadora cifra del 60% de los accidentes de tráfico. Por último, y no menos importante, existe la posibilidad de incendios forestales provocada por aquellos que lanzan colillas por la ventanilla.

En definitiva, poner manos a la obra y encarar el problema con la importancia que merece se hace indispensable para la mejora y avance de nuestra sociedad, en materia de salud y seguridad.

Por: Alejandro Luís Otero Jamardo