“Coruña 30” se implantará en toda la ciudad

La concejalía de Movilidad está acometiendo estos días el plan de señalización de «Coruña 30» y en las próximas semanas ha previsto acotar los principales ejes como son la entrada por Eirís-Avenida de Monelos y las avenidas de Oza y Fisterra. Estos puntos funcionarán como portas a una ciudad, que, según la alcaldesa, Inés Rey, pretende con esta reducción de velocidad que el vecindario sea protagonista y que disminuya el número de accidentes de gravedad y los daños medioambientales.

De este modo, se limitará la velocidad a 30 kilómetros por hora en todas las vías, excepto aquellas que tienen más de un carril como son las dos rondas de Nelle y Outeiro, la avenida Alfonso Molina hasta el cruce con Juana de Vega y el Paseo Marítimo y Juan Flórez, aunque en este caso existe ya un carril específico donde se reduce de 50 a 30 kilómetros por hora a velocidad.

La Junta de Gobierno aprobó en mayo la declaración de A Coruña como Ciudad 30, que recoge también que en las calles con plataforma única se podrá circular como máximo a diez kilómetros por hora, menos el transporte público a lo que le estará permitido llegar a los 20 kilómetros por hora.

Con este nuevo modelo de movilidad en que se lleva trabajando más de un año, el ayuntamiento tratará de cambiar los paradigmas de la circulación de las últimas décadas para hacer que los vehículos blandos, el transporte público y las peatonas y peatones primen frente a los coches. El plan, que se desarrollará hasta 2023, moldeará la ciudad para las personas en una transformación amable de la que ya se pueden ver ejemplos en la Travesía de Rianxo, Ramón Cabanillas, Puga y Parga, entornos escolares, Juan Flórez y la avenida de Gran Canaria, así como la ronda peatonal que conectará a Agra con el parque de San Diego, la humanización de la zona de los Cantones y San Andrés o la ampliación del paseo marítimo entre el castillo de San Antón y Adormideras.