Decenas de jóvenes atienden a una quedada para celebrar un macrobotellón en Corcubión

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Tras el aviso de las autoridades políticas de echar mano de esta práctica de reuniones, el pasado 16 de julio el director general de Emergencias e Interior, Santiago Villanueva, presidió la reunión de la Sala de Control de Operativos (Sacop) en la que participaron representantes de las policías locales de las principales ciudades de Galicia, así como miembros de los otros cuerpos de seguridad que actúan en la comunidad, con el fin de coordinar los dispositivos a poner en marcha los fines de semana para controlar este tipo de reuniones. El éxito de la medida ha sido nulo.

Se siguen celebrando más botellones que nunca, en pisos, en fincas privadas y lo peor, en espacios públicos y con muchos menores de edad de por medio. Las autoridades policiales se ven desbordadas en la Costa da Morte, pero también en la mayoría de ciudades de Galicia. En muchos casos, la falta de patrullas de la Guardia Civil, o la presencia de la Policía Local con auxiliares de servicio sin capacidad jurídica para actuaciones, control o detención de personas, no hacen más que complicar una situación que a todos los responsables se les ha ido de las manos.

Para muestra lo ocurrido este fin de semana en Corcubión, y si esto pasa en un ayuntamiento con escasos dos mil habitantes y sin fiestas patronales de por medio, ya nos podemos imaginar que puede pasar en todos los demás. En la Playa de Quenxe varias decenas de jóvenes, hay quien cifra la multitud en más de 300, se han acomodado para beber al aire libre tras la mirada atónita de los vecinos. Al lugar se aproximó una patrulla de la Guardia Civil, que según algunos testigos no fue bien recibida e incluso sufrió insultos y lanzamiento de objetos a lo lejos. «Nuestra clase política, que todo lo arregla a base de comités de expertos, tiene un gran trabajo por delante», afirmaba esta mañana un vecino del lugar en el anonimato. Cabe recordar que cada participante en estas quedadas ilegales puede ser sancionado con multas entre 200 y 300 euros.