El diputado del BNG en el Parlamento de Galicia Daniel Pérez, portavoz de empleo y turismo y diputado por la Costa da Morte y Bergantiños, se acercó este sábado hasta Muxía para visitar el secadero de congrio propiedad de Miguel Diz y su abuelo, el último artesanal que se conserva en el país, y que supone uno de los últimos vestigios de un oficio singular que se remonta a la Edad Media.
A pesar de esa singularidad, el secadero de congrio de Miguel Diz y su abuelo corre el riesgo de desaparecer, al pender sobre ellos una propuesta de sanción tras ser objeto de una inspección de sanidad, que provocó que la última partida quedara inmovilizada. El diputado se acercó a Muxía para hablar con los propietarios e interesarse por la cuestión, y se comprometió a llevar al Parlamento las iniciativas que sean precisas para proteger su oficio y que se reconozca, más allá de su interés turístico, culinario y económico, como parte de nuestro patrimonio cultural inmaterial.