Ante el anuncio de la Casa Real de que Juan Carlos de Borbón comunicó a Felipe de Borbón su decisión de trasladarse “fuera de España”, la Ejecutiva Nacional del BNG quiere manifestar lo siguiente:
- El anuncio responde a una previsible operación para intentar salvar la monarquía y, especialmente, para desvincular a Felipe de Borbón de las negociatas y de la imagen de corrupción del llamado ‘rey emérito’, y eso a pesar de las múltiples evidencias de que el actual Jefe de Estado español estaba al tanto de la actuación de Juan Carlos y de que se benefició de ella. Entre esas evidencias, el propio comunicado de la Casa Real de marzo de 2020 en que se reconoce que Felipe de Borbón sabía de las actuaciones irregulares del padre y que, a pesar de eso, no lo comunicó a las autoridades judiciales.
- Los múltiples escándalos que envuelven a los Borbones ya no son ocultábles. La investigación que abrió primero la Fiscalía suiza y posteriormente la del Tribunal Supremo español sobre las comisiones cobradas presuntamente de forma ilegal por Juan Carlos en relación con el AVE a la Meca y las informaciones publicadas al respeto, rompieron definitivamente el velo de silencio que históricamente mantuvo la prensa española sobre las tropelías del Borbón. Esto obligó el régimen a idear una operación de salvamento de la monarquía que dio un primer paso y marzo y da ahora el segundo.
- Dentro de esta estrategia está también la de intentar controlar la información y la investigación, mismo que eso suponga legitimar socialmente la corrupción. Por eso las fuerzas políticas que sustentan el régimen de 78 se empeñan en impedir la investigación parlamentar sobre las actuaciones corruptas de los Borbones. Cabe recordar que en los últimos meses el BNG -junto con otras fuerzas soberanistas y de izquierda- solicitó hasta en cinco ocasiones constituir una Comisión de Investigación que fue sistemáticamente rechazada por la Mesa del Congreso. Resulta escandaloso que, con el pretexto de que la figura del rey es inviolábel, se ampare la impunidad de presuntos delitos cometidos desde la Jefatura del Estado y se dé carta de naturaleza a la corrupción real.
- Todo lo que está aconteciendo alrededor de los Borbones desacredita aún más una institución como la monarquía que ya de por sí es anacrónica y antidemocrática. No es posible sustentar que en una democracia el Jefe de Estado es hereditario y vitalicio en vez de ser electo por los ciudadanos y ciudadanas. Aliás, en el caso del Estado español, la monarquía carece por completo de legitimidad democrática pues hay que recordar que fue el dictador Francisco Franco quien nombró Juan Carlos cómo sucesor “a título de rey” y que el propio Borbón apeló a la “legitimidad de julio de 1936” en la ‘coronación’ delante de las Cortes franquistas.
- Para el BNG es hora de investigar a fondo toda la corrupción de la Casa Real y juzgar los Borbones por sus actuaciones, con todas las consecuencias penitenciarias y políticas. Pretender resolver esta situación con una operación de imagen que en el fondo es intentar alejar el Borbón del foco de atención mediática -y, si cuajar, también de la acción judicial- no hará más que reafirmar la evidencia de que el régimen español para perpetuarse opta por seguir tapando y ocultando la corrupción real, la expensas de la verdad y de la democracia.
- En todo el caso, delante de esta situación, el BNG reafirma su compromiso democrático y republicano expresado en el punto 3 de su Carta de principios políticos, ideológicos y de valores: “El BNG defiende la Soberanía Nacional y la libertad de la nación gallega para constituirse en un Estado soberano, democrático, laico y republicano, la República de la Galicia”.