El BNG pide reformar la Ley de normalización lingüística de 1983


El BNG defendió este martes una proposición de ley para elevar “a rango de ley” el uso del gallego como lengua vehicular en la enseñanza”. La ley, defendida por la diputada, Olalla Rodil fue rechazada por el grupo mayoritario del Partido popular argumentando que no existen problemas en esta materia.

En la defensa de la Ley, la parlamentaria del BNG negó enérgicamente las afirmaciones del portavoz popular Cesar Manuel Fernández e insistió en la necesidad de reformar la Ley de Normalización Lingüística de 1983, para garantizar que el gallego, como lengua propia de Galicia, sea también lengua oficial y vehicular en todos los niveles educativos. Y lo hacemos, dijo, por dos razones, porque es “un deber de los poderes públicos gallegos garantizar el uso de la lengua gallega en todos los planos de la vida pública y los datos constatan que lejos de avanzar, una parte cada vez mayor de las gallegas y gallegos siente una gran presión para abandonar el uso del gallego”.
Rodil recordó que la propia Real Academia Gallega se pronunció en este mismo sentido y los datos del Instituto Gallego de Estadística del año 2013 confirman que, por vez primera desde que existen registros, “la lengua inicial mayoritaria es el castellano”.

Hace solo dos décadas, a comienzos de los 90, reiteró la diputada del BNG, “el gallego representaba la lengua inicial o materna del 62% de la población mayor de 15 años, hoy representa el 40%”. Las políticas del Partido Popular, “lejos de frenar la pérdida de hablantes, está acelerando el proceso hasta haber convertido la escuela en un agente desgaleguizador”, reiteró.

La diputada del BNG conminó al Partido Popular a autoenmendarse y “dar carpetazo” la una política lesiva para la lengua gallega. “Dar las espaldas y ese discurso sustentado en mentiras y falacias que agitaron sin pudor hace diez años. Que no les marque la agenda la derecha y la extrema derecha españolas ni siquiera su propio líder desde Madrid”, recalcó.

La diputada lamentó el voto en contra al texto del BNG y volvió a pedir “voluntad” al PP para anteponer la defensa de los derechos e intereses de Galicia frente a los intereses partidistas y las posiciones que atacan la lengua gallega.