El izado del HALO modificará los accesos a la ciudad de Vigo por la AP-9 durante un mes


El alcalde, Abel Caballero, explicó que la estructura del ascensor, el círculo que lo conforma, será montado en el suelo por piezas y, posteriormente, elevado sobre la autopista, lo que motivará algunas restricciones en el tráfico.

Así, desde el próximo lunes 13 de febrero y durante un mes aproximadamente, salvo eventualidades, quieta cortado totalmente el tráfico de acceso a la AP9 desde el Túnel de Lepanto y desde la Estación de Autobuses, hacia donde tampoco se podrá acceder desde la autopista

En el caso del tráfico de acceso a Vigo por la AP9, desde el próximo miércoles 15 de febrero y durante un mes aproximadamente, habrá cortes nocturnos en la entrada por Alfonso XIII, en la zona de Cervantes, por lo que tanto los vehículos privados como los autobuses deberán desviarse por Isaac Peral. Según explicó el regidor, la limitación en horario nocturno se hace porque “en horas punta es imprescindible tener abierta esa entrada a la ciudad porque no da abasto Isaac Peral”.

Abel Caballero detalló el horario previsto de desvíos, que son susceptibles de cambio en función de la seguridad de la obra. El tráfico deberá desviarse por Isaac Peral todos los días laborables, desde las 21 horas de la noche y hasta 7 de la mañana; los sábados el corte será desde las 21 horas de la noche hasta las 9 mañana y los festivos y vísperas de festivo desde las 21 horas hasta las 16 o 17 horas de la tarde. Con todo, estos son horarios máximos de circulación restringida, podría ser de menos tiempo en función de la necesidad de la obra.

En cuanto a la alternativa establecida para la entrada de autobuses a la Estación, dado que no podrán usar la autopista, el regidor informó de que deberán salir por Isaac Peral y en la rotonda coger la calle Doctor Canoa, seguir por Antón Beiras, Travesía de Vigo, Urzáiz y Bajada la Estación. Para salir de la estación y acceder a la autopista, deberán bajar por Alfonso XIII, girando a la derecha hacia García Barbón e Isaac Peral. “Haremos viable esta forma de funcionamiento que durará aproximadamente un mes”, puntualizó Caballero que advirtió que estas limitaciones ya habían sido comunicadas a la Xunta de Galicia cuando abrieron la estación. “La Xunta sabía que iba a pasar”.