En enero entran en vigor cuatro nuevas normas de tráfico

Foto_Guardia Civil.

La DGT se marca el objetivo de hacer que empiece el año con menos víctimas en carretera. Para ello, centrará sus esfuerzos en los que considera los principales causantes de accidentes de tráfico (las distracciones y la velocidad); así como en los colectivos más vulnerables (motoristas).

Una de las medidas que más comentarios ha suscitado (y suscitará) es el endurecimiento de las sanciones por el uso del teléfono móvil al volante. A partir del 2 de enero, se multará con 500 euros y la retirada de seis puntos del permiso de conducir no solo a quienes conduzcan y utilicen el móvil, también a quienes lo lleven sujeto con la mano. Hasta ahora, la sanción es de 200 euros y la pérdida de cuatro puntos.

Aumentan también las multas para quienes circulen sin hacer uso del cinturón de seguridad o los Sistemas de Retención Infantil (SRI). Se mantiene el importe económico de la sanción en 200 euros, pero aumenta la cantidad de puntos que serán restados del saldo total del conductor, pasando de tres a cuatro puntos. El nuevo texto legal recoge que no solo se sancionará el no uso de estos dispositivos de seguridad, también cuando se utilicen de forma incorrecta.

Otra de las nuevas normas que entran en vigor en enero es la que prohíbe expresamente llevar un detector o inhibidor de radares en el vehículo. Hasta ahora, para sancionar Tráfico debía demostrar que se estaba haciendo uso del aparato, pero con la nueva reglamentación basta con que un agente de la autoridad se percate de la presencia del aparato en el interior del coche.

Olvida la norma que establece que, en carreteras secundarias, se puede rebasar la velocidad máxima de la vía en 20 km/h para adelantar a otro vehículo. A partir del 2 de enero si lo haces te pueden poner multa, dado que esto incita a superar los límites permitidos.