España conquista en China su segundo mundial de baloncesto


Como hace 13 años, España es campeona del mundo. Si de aquella había sido en el Japón, ahora tocó en China. Y se de aquella había sido Grecia la que había padecido un equipo español desatado, ahora fue a Argentina la que se vio completamente superada. El partido de los de Scariolo fue impecable, con una presentación que dejó las primeras dudas nos argentinos. 2-14 para comenzar, casi neutralizado en un de los escasísimos momentos de inspiración albiceleste. Un 10-0 dio paso a la siguiente fuga española que ya no tuvo contestación. Funcionó todo. Primero, la defensa. Scola y Campazzo quedaron en solo 3 canastas en 21 intentos. Oriola se multiplicó sobre Scola y el resto lo acompañó. Otro argumento fue el rebote. 27 contra 47. En la ofensiva, el balón casi siempre buscó el lugar y el hombre idóneo. La actuación coral se evidencia en otro dato fiable, seis jugadores por encima de los 10 puntos; el que más, Ricky Rubio con 20. Y al margen del colectivo, homenaje para dos hombres. Marc Gasol, de menos a mucho en el torneo. En tres meses campeón de la NBA y del mundo. Este gesto simbolizaba su enorme esfuerzo. Y para Ricky Rubio, incontestable MVP del mundial. El chico que Aito había hecho debutar con 15 años realizó su mejor torneo con la selección. Él fue el guía de un equipo a lo que hace un mes muy pocos veían con opciones de ser campeón.