Para conseguir estos fines e implicar a todos los agentes, el titular de la Xunta, Alberto Núñez, confirmó la puesta en marcha de medidas como: las ayudas al sector residencial para mejorar la eficiencia energética, con una deducción verde en el IRPF, el próximo año, que permitirá bonificar hasta el 15% de las actuaciones en viviendas en este campo, como cambios de ventanas o mejoras de tejados y fachadas. Mejoras en los planes de prevención y actuación ante eventos extremos para reducir la vulnerabilidad de la población; desarrollo de la estrategia de biomasa térmica; o el fomento de las equipaciones en régimen asociativo en el sector primario.
Hace falta resaltar que esta estrategia se completará con la Estrategia gallega de Economía Circular. Y, de cara a 2020, con la previsión de aprobar la Ley de residuos y suelos contaminados, además de la elaboración de la Agenda 2030 de Galicia, un plan de acción a favor de las personas, del planeta y de la prosperidad con 17 objetivos de desarrollo sostenible.