Lo hizo con un aumento de inspecciones, registros y denuncias con respecto a 2021 llevadas a cabo especialmente por el Equipo de Respuesta Policial (Grupo ERPOL), además de por los equipos de investigación de las distintas sedes de la UPA en las provincias costeras y siempre en colaboración con la Consellería do Mar.
A lo largo de 2022 se formularon 1.229 denuncias frente a las 907 del año pasado, lo que representa un incremento del 35%. El número de vehículos inscritos creció un 15%, con 1.658 frente a 1.544, y las inspecciones pasaron de 2.082 a 2.445, un 7% más. Estas acciones dieron como resultado 73 personas investigadas o detenidas, 14 menos que en 2021.
Los datos dan muestra de la reducción de la actividad delictiva como consecuencia de la presión al furtivismo por parte de la Policía Autonómica junto con la Subdirección Xeral de Gardacostas de la Consellería do Mar. Reflejan además la mayor profesionalización del personal policial en este ámbito y un mejor conocimiento de las prácticas de las personas dedicadas al marisqueo ilegal.