Las comisiones bancarias, un golpe más para las economías desfavorecidas, según UCGAL

Muchos gallegas y gallegas llevaron una desagradable sorpresa al descubrir el cobro de las comisiones de mantenimiento que recientemente aplicó ABANCA en sus cuentas bancarias. En la mayor parte de los casos el cobro llegaba a los 50 euros, 42€ de gastos de mantenimiento y 8€ de administración. El clamor en las redes sociales fue unánime y en la sede de la Unión de Consumidores de Galicia no cesaron las llamadas durante la última semana para asesorarse al respecto. En los últimos años estamos asistiendo a una estrategia generalizada de aumento de comisiones en las grandes entidades financieras. Las personas consumidoras cada vez pagan más por menos servicios ya que muchos de los usos y procedimientos los gestionan los propios usuarios/as a través de la banca electrónica, ya sea en la web o en la aplicación móvil. Esta política de cobro de comisiones instaurada en los grandes grupos bancarios parece más bien una penalización a los usuarios para los cuales, acciones tan comunes como el uso del cajero automático o las transferencias son grabadas con una comisión, se endurecieron de forma significativa los trámites mientras otras prestaciones, como asistencia presencial, diminuiron significativamente.

En el caso de ABANCA, las condiciones son inasumibles para gran parte de la ciudadanía, resultándoles imposible acceder a cuentas gratuitas. Y, ahora mismo, en el contexto de la crisis de la Covid-19 será aún más complejo para estos usuarios y usuarias cumplir esas condiciones. Abanca avisó con la antelación requerida la reformulación del programa Cero Comisiones en el cual, los mayores de 29 años, deben aumentar su grado de vinculación sino quieren tener que hacer frente a unas comisiones que, anualmente, llegan a los 100 euros. Entre los requisitos para no tener que hacer frente a comisiones está el domiciliar una nómina o pensión de por lo menos 600 euros, también mantener un saldo medio mensual de 500 euros en productos de ahorro. A mayores, la persona usuaria había debido cumplir uno de estos requisitos:

· Hacer compras de por lo menos 2000 euros al año usando la tarjeta de crédito

· Mantener un mínimo de 30.000 euros en productos de inversión Abanca

· Contratar dos seguros o mantener por lo menos 8000 euros en productos de ahorro como fondos de inversión, valores, planes de pensiones…

Solo cumpliendo estos requisitos un usuario podrá acceder a una cuenta por la que no pagará comisiones de mantenimiento ni comisiones de administración, así como tampoco pagará por las retiradas de efectivo, por la tarjeta de débito u otros servicios. Pero se eres uno de los miles de gallegas y gallegos que no cumple con las exigencias deberás desembolsar 100 euros al año en comisiones por tu cuenta corriente o de ahorro. Entre las muchas quejas derivadas de esta política de cobro de comisiones de la entidad bancaria, UCGAL destaca la problemática a la que se enfrentan los/las vecinos/as de las zonas rurales de Galicia que no tienen acceso la una sucursal y que deben desplazarse a otra localidad, si es que está en su mano hacerlo, para cualquier gestión.

Además, muchas personas mayores no pueden gestionar su cuenta a través de la web o de la app al no tener conocimientos digitales; y no contemplan cambiarse a bancos con opciones reales de cuentas sin comisiones ya que no pueden realizar sus gestiones de forma telemática. Son rehenes de entidades como Abanca.
UCGAL quieren expresar el malestar que produce que en un contexto tan delicado como el actual, con muchas familias viviendo en la incertidumbre de saber se podrán afrontar económicamente los próximos meses o se tendrán trabajo, ABANCA siga adelante con una medida que puede suponer un serio golpe para las economías más endebles. Esta entidad recuerda que en una situación similar se encuentran multitud de usuarios/las de otras entidades. Estos días fue el turno de ABANCA mas estas prácticas son habituales en todos los grandes grupos bancarios.