Pontevedra, la ciudad española sin coches


Miguel Anxo Fernández Lores, el hombre detrás de la transformación de la ciudad, que ahora entra en su sexto mandato consecutivo: “Teníamos 150.000 vehículos entrando diariamente al centro de la ciudad. Y el 30% del tráfico eran coches que ni siquiera paraban en la ciudad. Lo quitamos todo. Luego, otro 30-40% estaba tratando de encontrar un lugar para estacionar. Se trata de un tráfico de agitación que sólo genera contaminación, crea accidentes, perturba y ocupa el espacio público. Eliminamos el tráfico de tránsito y el tráfico de agitación, y sólo permitimos el tráfico que es necesario, que es sólo una porción muy pequeña”.

La ciudad transformó hasta 700.000 metros cuadrados, anteriormente reservados para el tráfico rodado y los aparcamientos, en un espacio acogedor para la interacción humana. Y el modelo sigue expandiéndose.

«La idea principal era recuperar el espacio público para la gente, pensando en la autonomía de los desfavorecidos, como los niños, los ancianos, los manitas… Queríamos que la ciudad volviera a la vida, porque donde hay coches, no hay vida», continúa contando Lores.