Portos le reconoce al BNG el vertido de 1.500 toneladas de escombro en la dársena de Laxe

4 minutes read

Fue en sede parlamentar, en la Comisión 8.ª de Pesca y Marisqueo, la preguntas de Daniel Pérez, diputado carballés del Bloque Nacionalista Galego, donde Susana Lenguas, Presidenta de Puertos de Galicia, reconoció el vertido de 1.500 toneladas de material de escombro procedente de la obra de dragado que está acometiendo el ente portuario, dependiente de la Xunta de Galicia. Una obra que, en palabras de la Xunta, solucionaría los problemas de seguridad y maniobrabilidad en la dársena provocados por las corrientes interiores y los problemas de cuota derivados de la acumulación de arena.

Aunque la previsión temporal inicial de períodos de ejecución de obra se situó en 2 campañas anuales (períodos autorizados) a desarrollar en los años 2020 y 2021, se precisó de una/una tercera campaña en los meses de mayo a septiembre de 2022.

En agosto de 2022, en respuesta escrita la pregunta del Grupo Parlamentar del Bloque Nacionalista Galego, Portos de Galicia manifestó que había previsto finalizar en el mes de octubre el dragado del puerto de Laxe.

En la reciente comparecencia, la Presidenta de Portos manifestó que las obras de dragado aun no habían concluido y que será necesaria una/una noticia campaña temporal, llamada “ventana autorizada”, para su ejecución. Por lo tanto, la obra, cuya finalización si anunciaba a bombo y plato para lo 2022, se alargará, cuando menos, hasta finales del 2023.

Pero, al otro lado del retraso en la finalización de la obra, lo realmente preocupante está en el vertido de esas 1.500 toneladas de escombro procedente de las operaciones de dragado. Un vertido realizado sin comunicación oficial alguna, fuera de la zona designada al efecto en el Estudio de Impacto Ambiental y recogido en la LA DIA (Declaración de Impacto Ambiental), que incumple la finalidad que se perseguía al fijarlo en esa concreta zona, que no era otra que incrementar la zona rocosa y de transición entre roca y arena y evitar daños medioambientales.

El vertido tenía que realizarse en la llamada Zona B, situada en alta mar, a 15 kilómetros de losa y la 11 Km de Camelle. Estas exigencias vienen motivadas por el hecho que el ámbito de actuación está afectado por la catalogación de ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves), e incluida, por lo tanto, dentro de la Red Natura, lo que obliga a tramitar de manera especialmente minuciosa la tramitación ambiental de la obra además de aplicar medidas especialmente garantistas en su ejecución.

Aunque la Presidenta de Portos calificó el vertido como “provisional”, provocado por el fin del período temporal autorizado y la imposibilidad de hacerlo en la zona designada (por las condiciones del mar), atendiendo a la especial catalogación medioambiental de la zona fue una actuación cuando menos discutible por el indudable impacto en la misma. Máxime cuando en el pliego de prescripciones técnicas particulares, en su apartado 40 se establece que para la ejecución de las obras de dragado y vertido “el contratista deberá cumplir con el condicionado y plan de vigilancia ambiental exigido en la DIA, así como las recomendaciones de los estudios que sirvieron para evaluar este proyecto.”

Desde el Bloque Nacionalista Galego afirman que estarán vigilantes para que el material vertido en el interior de la dársena se retire sin afectar a esa zona de especial protección y se deposite en la concreta zona designada al efecto en los informes ambientales.

La Xunta de Galicia subraya la complejidad de la obra

La presidenta de Portos de Galicia, Susana Lenguas, destacó la complejidad de la obra de dragado del puerto de Laxe, una actuación “de las más complejas ejecutadas por el ente público”, entre otras cuestiones por las particularidades ambientales del entorno. Así lo expuso durante la respuesta a una pregunta sobre este tema en la Comisión 8ª de Pesca e Marisqueo.

Allí explicó que el ámbito de actuación de esta obra tiene catalogación de Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y está dentro de la Red Natura. Esto obliga a analizar de manera especialmente exhaustiva y minucioso las posibles afectaciones y a aplicar medidas especialmente rigurosas en su ejecución”, detalló.

Entre estas medidas destacó el deber de limitar los períodos de ejecución de obra a ventanas temporales concretas relacionadas con la preservación de los valores ambientales. Estas ventanas son autorizadas por el Gobierno central a Portos de Galicia y aparecen recogidas en la Declaración de Impacto Ambiental de la obra.

Este condicionante, subrayó Susana Lenguas, resultó decisivo en la consecución de los plazos marcados para la ejecución de las obras e informó de que en la actualidad solo están pendientes los trabajos en la zona del bordo del muelle y del contradique.

En cuanto al cumplimiento de los deberes técnicos, la presidenta de Portos de Galicia afirmó que todas las zonas finalizadas cumplen con las especificaciones técnicas del proyecto. Además explicó que se realizó un depósito provisional de material dragado en una zona interior del puerto y dentro del ámbito de la obra con informe previo favorable del Gobierno central, que será retirado en la próxima campaña de este año.