El azar o el destino, obró que el sueco Czerapowicz, ex Andorra, ejerciese de brazo ejecutor ante sus antiguos compañeros, anotando la última canasta del partido a 1,8segundos del final. Balón de partido que establecía el 75-73 final en el electrónico. Aún quedó tiempo para un último intento de tres andorrano de la mano de Jelinek, perfectamente punteado y taponado por Kravic.
Cuarta victoria, segunda consecutiva de un Obradoiro que navega hacia aguas más calmas, saliendo momentáneamente de los agobios de abajo. Eso sí, otra victoria agónica, extenuante, de taquicardias, ante un durísimo y muy físico Morabanc Andorra.
El partido comenzaba el sábado a las 20.30 h con el aplauso unánime de la grada de Sar a su ex jugador, quien hoy viste la elástica andorrana, Nacho Llovet. Tributo en forma de ovación de gala con la que la afición local suele premiar a sus ex, máxime si de un jugador tan querido como el catalán se trata.
Tras un triple inicial de Magee, espejismo en el inicio del cuarto, respondía Andorra con un parcial de 0-13. Los visitantes superaban a los gallegos una y otra vez, penetraciones, contraataques y se establecían las primeras brechas en el marcador, 5-17, minuto 6.
Obra se encomendó al lanzamiento de Magee (6/11 triples) pero Andorra seguía con buenas lecturas y canastas fáciles, 19-24, minuto 10.
El segundo cuarto comenzó de igual manera que el primero. Andorra seguía a lo suyo y Moncho Fernández reaccionaba con la segunda unidad, más física, tratando de contrarrestar el empuje de los de Ibón Navarro. Con un parcial de 11-0 Obra remontaba, 32-31, minuto 15.
Andorra reaccionaba y en un visto y no visto volvía a dominar claramente el marcador. De la mano de un sobresaliente Diagne, 18 puntos y 30 de valoración, llevaba el partido al ecuador con 38-42 para los del Principado.
En la segunda mitad el equipo compostelano fue capaz de subir el nivel físico, adaptándose a lo que el partido exigía. Junto con el dominio del rebote, 35 locales por 33 visitantes, sobre todo el ofensivo, mayor número de asistencias y acierto en el triple, el partido se decantó para los locales.
Tercer cuarto donde Magee y, “todo pundonor” Muñoz, ponían por delante al Obra, 45-44, minuto 24. Otra vez Andorra contrarrestó la ventaja en un santiamén. Un cuarto muy físico con defensas duras que acababa con canasta de Spires in extremis y 53-57 en el marcador.
Último cuarto y el partido que estaba donde Andorra quería. Sin embargo Obradoiro continuaba defendiendo y reboteando. Czerapowicz, igual que ante Manresa, capturaba rebotes importantísimos. Además anotaba el triple que volvía a empatar el partido, 71-71, minuto 38.
Todo por resolver en 2 minutos y ahí, Obradoiro, fue mejor. Massenat fallaba sus dos tiros libres y todo se resolvía en un trepidante final. Penetración errada de nuevo por Massenat y rebote ofensivo para Diagne, bien defendido, que se perdía por línea de fondo. Balón para Obradoiro vía instant replay, donde se aprecia claramente que es el jugador andorrano el último en tocar el balón. El show de Czerapowicz consumaba la victoria gallega con su penetración y canasta.
Mullido colchón de victorias para un otrora necesitadísimo Obradoiro que jugará la próxima jornada en la Fonteta ante el Valencia. Mejoría anímica, de juego y una racha a consolidar en tierras levantinas para tratar de traer una nueva victoria.
ALEJANDRO LUIS OTERO JAMARDO