Un “comportamiento muy agresivo” del virus causó la muerte de la carballesa embarazada

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Sigue la busca de la verdad sobre lo que realmente le aconteció a la mujer embarazada de Carballo que falleció, junto con su hija, en el Hospital Materno de A Coruña el pasado fin de semana. Según fuentes del hospital, la causa de la muerte fue el COVID-19 y establecían que la víctima tenía ya patologías previas. Sin embargo, fueron muchos los medios de comunicación que se hicieron eco de la opinión de los familiares, que negaban que la mujer tuviera alguna patología previa o mismo había dado positivo por coronavirus. La CRTVG manifestó en su página web que la familia «puso en mano de los abogados y de peritos médicos el caso, para analizar “si hubo algún tipo de responsabilidad en su muerte” y también en la del bebé, que, según los médicos que la atendieron, nació muerto». El medio autonómico también destaca que el equipo médico informó a los familiares que la chica murió por una “tormenta inflamatoria” causada por el coronavirus que adoptó un “comportamiento muy agresivo”. La familia también se muestra indignada por la incineración del cadáver ya que no hubo posibilidad de poder hacerle la autopsia. De hecho, en ningún lugar está expuesto que el protocolo a seguir con una víctima que falleció por el COVID-19 sea la quema inmediata.