El planteamiento de metas puede ser una buena estrategia para acercarnos a los logros que queremos alcanzar, ahora bien, en ocasiones éstas pueden resultar inalcanzables porque se crearon a partir de ideales, o bien, porque los objetivos que nos marcamos no son realistas. De este modo, la autoexigencia puede convertirse en autoimposición o perfeccionismo por ejemplo al no aceptar equivocaciones o bajas calificaciones, provocando una sensación de intensa angustia y ansiedad. Por ello, los/as jóvenes necesitan tomar conciencia de sus esfuerzos, de su valía y de la importancia de aceptar sus posibles errores, teniendo en cuenta que esto no los hace peores, y que se merecen tratarse igualmente de una manera sana. Para dar respuesta a esta situación y ante la preocupación y demanda de los centros educativos de enseñanza secundaria, la asociación Vieiro pone en práctica este programa de regulación emocional “Regular (Te) Ben”, con el fin de facilitar las herramientas que permitan al alumnado saber gestionar la etapa evolutiva de la adolescencia, de por sí complicada, para afrontarla de la manera más sana posible.