Yelco confirma la mejoría del Bergantiños y frena al Compostela


600 espectadores se dieron cita en Las Eiroas para presenciar el partido de la cuarta jornada de liga en el grupo I de Tercera División. Un gol de Yelco, estelar toda la tarde, confirmó la mejora del Bergantiños, que frena la racha de un Compostela que tuvo sus opciones pero que, en el cómputo global, estuvo por debajo de los de Carballo. Si, en fútbol, la cosa estuvo pareja, los de Miguel Figueira mandaron más y más tiempo y sumaron las mejores ocasiones, un penalti incluido que Pato desvió al rincón luego del lanzamiento de Rivera. La novedad de la tarde en la libreta del técnico local fue a retrasar a Remeseiro, pareja de Agullón en el pivote, y adelantar a Diego, quien apretó siempre muy arriba para atrancar la salida de balón de los visitantes.
Comenzó mejor el Bergantiños, que ya pudo adelantarse a los cinco minutos en una buena llegada de Diego por la derecha, pero el centro, finalizado por Yelco, lo desvió un defensa al larguero, para que luego el balón botase en la línea de gol. El Bergan empujaba y sumaba ocasión tras ocasión: Rubén Rivera (de lejos), Luque (en un uno para uno que finalizó con un disparo desde fuera del área, sin peligro) y, la mejor, una hermosa contra, con Yelco y Luque de protagonistas, que finalizó con la pelota en la red, pero al árbitro le pareció que el penúltimo pase le llegó al delantero bergantiñán en fuera de juego. Dio la réplica Miki, un peligro constante por el carril derecho. Su segunda cabalgada, rapidísimo, se convirtió en un mano a mano con Santi que no finalizó en gol por medio dedo. También rondó el 0-1 antes del descanso, en uno saque desde el curro en el que la pelota batió en el bosque de piernas y acabó en el larguero para convertirse en un nuevo córner en el que Santi tuvo que estar muy atento para achicar de nuevo. El guión no cambió luego del paso por los vestuario. Otra vez Yelco fue la amenaza, soberbio para habilitar a Rivera, quien cruzó demasiado un final que prometía gol. Que también habían preparado cantar los forofos locales cuando un centro desde la derecha le llegó franco a Luque, poco certero para meter la pierna. A La hora de partido pudo cambiar todo. Pato, perfecto, le detuvo un penalti a Rivera y el Bergantiños acuso al golpe. El Compostela sumó tres muy buenas oportunidades para tumbar a los carballeses; la mejor, firmada por Palmás, fresco y muy participativo desde su entrada por Rodri. Durante un cuarto de hora el Bergan estuvo en manos de los visitantes. Sobrevivió gracias al gol de Yelco, el mejor toda la tarde, aunque tuvo que sufrir para defender la ventaja. Hasta el último suspiro, en el que un Antas no cazó el empate por muy poco.