Así lo avanza el portavoz nacionalista de Industria, Mon Fernández, quien advierte de los “12.000 puestos de trabajo perdidos en el sector durante el gobierno de Núñez Feijóo”, bien por cierres empresariales, bien por crisis industriales, en los y en las que se hizo “infelizmente popular” en los últimos tiempos la consigna Sin Industria no Hay Futuro.
Tal y como avanza el diputado nacionalista, entre las propuestas se incluye, además del impulso de la Mesa Gallega de la Automoción, un Plan Gallego por la Automoción que promueva la instalación en Galicia de nuevas actividades y actores industriales relacionados con el sector para, por una parte, garantizar la producción de aquellos componentes críticos y de más valor añadido en función de los nuevos sistemas de movilidad (por ejemplo, fábricas de celdas de baterías eléctricas, de semicondutores, de pilas de hidrógeno o de nuevos sistemas de tracción) y, por otra, romper así con la excesiva dependencia actual de un único gran fabricante.
De igual manera, el BNG aboga por desarrollar un Plan gallego para la descarbonización del transporte colectivo por carretera y propone un plan específico para el cierre de ciclos de madera, con la creación de un complejo industrial para la transformación y segunda transformación de productos derivados.
En sus propuestas, el BNG incide también en la necesidad de actuar específicamente sobre dos de las comarcas industriales más castigadas por la crisis: A Mariña y Ferrolterra. Por último, la formación nacionalista considera preciso articular medidas para empresas concretas dado el importante papel que juegan en la economía y el empleo de sus respectivas comarcas. Es el caso de los astilleros Barreras y el antiguo Vulcano, ambos en la ría de Vigo, o Alu Ibérica A Coruña, para los que propone un plan de rescate con participación pública tanto en el capital social como en la dirección estratégica.