El Gobierno gallego, por primera vez en los 35 años de historia de las Medallas Castelao, entregó todas ellas a un pleno de cinco mujeres en un acto en el que el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ensalzó al “feminismo democrático” como una herramienta que “venía a completar una realidad incompleta”.
Las galardonadas
La primera en recibir el premio fue la doctora Marisa Crespo Leiro (Cea, 1961), jefa de la unidad de insuficiencia cardíaca y trasplantes del Complejo Hospitalario de A Coruña (CHUAC) y que visiblemente emocionada le dedicó el galardón a su familia y, sobre todo, a su equipo en el centro médico; “como a Castelao a nosotros también nos gusta transformar los ideales en realidades”. Crespo Leiro aseguró que para ella el conseguir hacer realidad su sueño desde niña, ser médico, es el mayor premio y por eso, cada día aprecia “la grandeza de disfrutar del trabajo cotidiano. No me imagino mejor profesión”.
La siguiente en recibir el galardón fue Jeanne Picard (París, 1943), delegada de Stop Accidentes en Galicia desde que perdió a su hijo Santiago a los 33 años “víctima de un mal llamado accidente” hace 19 años en los que “su ausencia sigue presente”, recordó. Picard, una “peregrina al final del Camino que se quedó en Galicia y echó raíces”, como ella misma se definió, ha marcado su “compromiso cívico y ético” para “lograr cero víctimas en el tráfico y trabajar en beneficio de la vida” después de que el dolor de perder a un hijo se convirtió en el motor para “una lucha activa”.
La tercera premiada Teresa Portela Rivas (Cangas del Morrazo, 1982), piragüista gallega que en su dilatada trayectoria deportiva cuenta con numerosas medallas en su palmarés a lo que hoy suma una muy especial, la que representa a Castelao, la recogió como símbolo de esperanza para las nuevas generaciones de mujeres”. Portela Rivas, “orgullosa” de ser gallega, dijo sentirse muy identificada con Galicia y sus gentes, dominadas por un lema que no se debe perder “insistir, insistir y nunca desistir”.
Una novata en recibir premios fue la siguiente condecorada, Benedicta Sánchez Vila (O Corgo, 1936), que fue actriz de la película “O que arde”, del cineasta gallego Oliver Laxe, recién premiada por el jurado del festival de Cannes y que “nunca antes había actuado ante una cámara ni había hecho cine”. Dijo no creerse merecedora del premio que para ella ya supuso el poder intervenir en la obra de Laxe, lo que le permitió “conocer los pueblos y las gentes” a las que el rodaje la llevó.
La última medalla Castelao fue recogida por Verónica Veres en representación de las tradicionales rederas gallegas, que desempeñan un papel clave en un sector estratégico de Galicia como es el marítimo. Veres agradeció un premio ganado con el “esfuerzo y el trabajo” de un colectivo compuesto mayoritariamente por mujeres que valoran que reconozcan la importancia de su día a día para el crecimiento de Galicia y también como una forma “de hacer cultura”.