Leiceaga, Sánchez y Pontón piden la comparecencia de urgencia de la Xunta por la corrupción que salpica a Pemex en Galicia


El ex-director general de Pemex, Emilio Lozoya, está formalmente inhabilitado durante 10 años para ocupar cualquier cargo público y las autoridades mexicanas lo consideran abiertamente como “prófugo de la justicia”. Sobre él pesan acusaciones de presuntos delitos como soborno y blanqueamiento de capitales; le atribuyen la recepción de dinero en el caso Odebrecht, considerada la mayor trama de corrupción descubierta en la historia reciente de América Latina, y lo hacen responsable de impulsar que Pemex comprara otras empresas del sector de los fertilizantes con abundantes sobrecostos.

Los líderes de la oposición en el Parlamento de Galicia, Leiceaga, Sánchez y Pontón firman la petición de comparecencia en la que reclaman que el conselleiro de Industria, Francisco Conde, “valore las posibles implicaciones de Pemex en casos de corrupción y su repercusión en la industria gallega”.

Junto a Lozoya, las nuevas autoridades mexicanas también señalan, cuando menos, como responsables de prácticas empresariales presuntamente corruptas la otros dos ex-directivos: Carlos Roa y José Manuel Carrera Panizzo, quien habían sido miembros del consejo del astillero vigués Barreras después de que Pemex se hiciera con la mayoría de su accionariado para, entre otros fines, “transferir” a la compañía estatal la tecnología desenvolvida en Galicia. Lozoya, Roa y Carrera Panizzo fueron personajes clave en los negocios de Pemex en Galicia que apadrinó la Xunta y por eso la oposición gallega reclama explicaciones “urgentes” en el Parlamento.